El Producto Interno Bruto (PIB) de Chile registró un crecimiento negativo del -0,5% en el primer trimestre de 2026, impulsado por un deterioro en el saldo comercial. Según el Banco Central de Chile (BCCh), las exportaciones cayeron un 4,9% mientras que las importaciones aumentaron un 2%.
La caída en las exportaciones de bienes fue atribuida principalmente a la disminución en los envíos de productos frutícolas y cobre, aunque las ventas industriales de alimentos y productos químicos lograron mitigar parcialmente esta tendencia. En el ámbito de los servicios, el sector turístico experimentó una baja significativa.
Las importaciones de bienes, por otro lado, fueron impulsadas por la compra de aparatos eléctricos y electrónicos, equipos de transporte y petróleo. El turismo también representó un factor clave en el aumento de las importaciones de servicios.
La demanda interna creció un 2,1%, destacando un aumento del 2,5% en el consumo de los hogares, del 3% en el consumo gubernamental y del 3,2% en la formación bruta de capital. Además, el ahorro bruto total del país alcanzó el 22,5% del PIB, con una tasa de ahorro nacional del 24,5% y un ahorro externo del -1,9%, este último ligado al superávit de la cuenta corriente de la balanza de pagos.
El sector extractivo de Chile sufrió un retroceso del 3,1% al inicio del año, afectando significativamente el crecimiento económico.
Particularmente, las actividades agropecuario-silvícolas y la minería presentaron caídas significativas. Este último sector experimentó un declive del 6,2% en la producción entre octubre y diciembre del año anterior. En todo el cuarto trimestre de 2025, la economía chilena avanzó a un ritmo del 1,6%, el más bajo del año respecto al 1,7% del tercer trimestre, al 3,7% del segundo y al 2,9% del primero.
