Árima Real Estate, una socimi dedicada a la gestión de oficinas, podría proponer en su próxima junta general de accionistas, prevista para el 26 de junio, el pago del primer dividendo en su historia. Según el orden del día enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), no se contempla el reparto de dividendos con cargo a los resultados de 2025. Sin embargo, el consejo de administración está valorando la posibilidad de declarar un dividendo a partir de las reservas voluntarias de la sociedad. Este plan refuerza el compromiso de la empresa con la remuneración a sus accionistas. De aprobarse, este primer dividendo podría representar una rentabilidad alrededor del 6% en 2026, sujeto a la evolución de la compañía y las decisiones tomadas por sus órganos sociales.
Árima Real Estate considera emitir su primer dividendo en base a reservas voluntarias, marcando un hito en su trayectoria
La empresa, después de fusionarse con JSS Real Estate en una operación inversa mediante absorción, volvió a tener beneficios en 2025, reportando un beneficio neto recurrente de 8,8 millones de euros. Esto representa una significativa recuperación respecto al resultado negativo de 1,1 millones de euros registrado el año anterior. El beneficio neto declarado alcanzó los 8,4 millones de euros, frente a las pérdidas de 31 millones en 2024, año en que la valoración de activos tuvo un impacto negativo.
El valor bruto de los activos (GAV) de Árima alcanzó los 563,5 millones de euros al cierre de 2025, un aumento del 57% en comparación con 2024, impulsado por la integración de más activos de JSS y mejoras en proyectos de reposicionamiento. Los ingresos totales aumentaron a 27,7 millones de euros en 2025 desde los 12,2 millones del año anterior, mientras que el Ebitda recurrente se elevó a 18,5 millones de euros, multiplicándose por más de nueve veces respecto a 2024.
Árima concluyó 2025 con un nivel de apalancamiento neto (LTV) del 40,7%, incrementándose desde el 26,3% del año anterior, debido a la integración de la financiación vinculada a su cartera combinada. La empresa cuenta con una deuda a tres años y medio promedio de vencimiento, con un interés del 3,4% y el 65% de ella fijada a tipo fijo. Además, cerró el año con 31,2 millones de euros en financiación disponible aún por utilizar.
