La inflación interanual en la zona euro se incrementó en mayo hasta el 3,2%, marcando el mayor aumento del coste de la vida en la región desde septiembre de 2023, según los datos de Eurostat. Este incremento supone una aceleración de dos décimas respecto a abril. En el conjunto de la Unión Europea, la inflación se situó en el 3,3%, una décima más que en el mes anterior.
El repunte de la inflación en la zona euro estuvo impulsado por un aumento del 10,8% en el coste de la energía, similar al registrado en abril. Los alimentos frescos se encarecieron un 4%, aunque este incremento fue seis décimas menor que el mes anterior. Además, los bienes industriales no energéticos subieron un 0,9% interanual, una décima más que en abril, mientras que los servicios experimentaron un alza del 3,5% interanual frente al 3% del mes anterior.
Excluyendo la energía del cálculo, la inflación de la zona euro en mayo fue del 2,4%, superando en dos décimas el dato de abril
La tasa subyacente, que también descarta alimentos, alcohol y tabaco, se aceleró hasta el 2,6% desde el 2,2%. A nivel de países, las tasas anuales más bajas se registraron en Suecia (1,1%), así como en Dinamarca y República Checa (ambas 1,8%). En contraste, Rumanía encabezó las tasas más altas con un 9,7%, seguida de Bulgaria (6,3%) y Lituania (5,1%).
En España, la inflación armonizada alcanzó el 3,6% interanual en mayo, lo que representa un diferencial de cuatro décimas por encima de la media de la zona euro. Esta cifra fue la más alta entre las principales economías del euro, superando a Italia (3,2%), Francia (2,8%) y Alemania (2,7%).
La semana anterior, el Banco Central Europeo (BCE) decidió aumentar los tipos de interés en 0,25 puntos porcentuales, colocando la tasa de depósito en el 2,25%, la de las operaciones de refinanciación en el 2,40% y la de la facilidad marginal de préstamo en el 2,65%. Asimismo, el organismo revisó al alza sus previsiones de inflación para la zona euro, estableciéndola en el 3% para 2026, el 2,3% para 2027 y el 2% para 2028, mientras que preveía un crecimiento económico del 0,8% en 2026, aumentando progresivamente hasta el 1,5% en 2028.
