El 70% de los conductores en España enfrenta preocupación por los gastos imprevistos relacionados con sus vehículos, posicionando al automóvil como una fuente importante de incertidumbre financiera para muchas familias. Así lo señala el primer estudio sobre hábitos de movilidad y uso del coche en España para 2026, presentado por Amovens, una empresa dedicada al alquiler de coches entre particulares.
El informe revela que el 68% de los conductores gasta más de 200 euros al mes en su coche, lo que está provocando una transformación en el modelo de movilidad en España. Aunque el automóvil sigue siendo relevante, su papel como propiedad indispensable está disminuyendo a favor de modelos de acceso más flexibles. Un 60% de los propietarios de vehículos afirma que podría prescindir del coche durante una semana, lo cual contradice la percepción tradicional de una alta dependencia del vehículo privado. Actualmente, mientras un 60% de conductores utiliza el coche a diario, el 94% lo asocia más a la comodidad y funcionalidad que al estatus, idea que solo comparte un 6%.
Estamos viendo un cambio claro en la relación de los españoles con el coche. La propiedad ya no es imprescindible para muchos usuarios
Se constata además una menor intención de compra de vehículos entre quienes no tienen uno: solo el 19% planea adquirir un coche en el futuro. Este grupo utiliza principalmente el transporte público, complementando con el uso puntual del coche para ocio y escapadas (48,1%). En este escenario, el alquiler de coches entre particulares se posiciona como una opción cada vez más integrada en los nuevos hábitos de movilidad. Actualmente, el 72% de los ciudadanos conoce este modelo, que se emplea principalmente en viajes y escapadas (81%), y empieza a consolidarse también para necesidades del día a día.
La flexibilidad (62%), los precios competitivos (58%) y la posibilidad de tener acceso a un coche solo cuando se necesita son aspectos destacados que impulsan su adopción. Asimismo, el 71% de los usuarios incrementaría su uso si se ofrecieran incentivos públicos o una mejor integración con el transporte público, lo que señala el potencial de estos modelos en una movilidad más conectada y eficiente.
Por otro lado, la sostenibilidad está ganando protagonismo en las decisiones de movilidad: el 65% de los encuestados la considera muy importante, con una valoración media de 3,74 sobre 5. Aunque no es el único motor de cambio, sigue consolidándose junto a factores de economía, eficiencia y flexibilidad.
