Un estudio reciente revela que, en 2025, el 20% de las empresas concursadas pertenecían al sector de la construcción, manteniéndose así una constante respecto a años anteriores. Este sector engloba actividades relacionadas con la extracción de materias primas, fabricación de materiales y equipo, actividades anexas y sector inmobiliario. Según el Anuario Concursal del Colegio de Registradores, realizado con el apoyo científico de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB), la mayoría de las sociedades concursadas (65,6%) pertenecen al sector de servicios no inmobiliarios, un 12,4% a la industria y solo un 1,4% a agricultura y pesca.
En el ejercicio 2025, se observa un incremento en los procedimientos especiales para microempresas, que representan el 22,5% del total
Este año marca el tercer aniversario de la Ley 16/2022, que reformó la normativa concursal, y motivó cambios significativos en el análisis de los procesos, dejando de lado los concursos consecutivos en favor de procedimientos más adaptados a microempresas. En total, el anuario ha registrado 1.427 procedimientos especiales.
En cuanto a las características de las empresas que iniciaron procedimientos de insolvencia en 2025, se destacó que estas cuentan con un promedio de plantilla superior al de otras empresas españolas. La mitad de estas sociedades tienen cinco o más empleados, y el 25% más grande llega a tener al menos doce empleados. Sin embargo, el 67% de las empresas concursadas presentaron un resultado neto negativo, y solo un 10,5% podrían cancelar sus deudas en cinco años.
El estado financiero de estas empresas refleja una situación complicada: el 58,2% no genera suficientes recursos para atender su deuda, y el 45% presenta fondos propios negativos. Pese a esto, el 18,9% de las empresas cuentan con la capacidad financiera suficiente para cumplir un convenio, una cifra ligeramente superior a la de años anteriores, indicando una mejoría lenta pero constante desde 2022.
