El índice bursátil Ibex 35 de la Bolsa de Madrid ha culminado la sesión con una caída del 0,8%, ubicándose por debajo de los 20.000 puntos al cerrar con 19.981,9 enteros. Este descenso se produce en una jornada llena de incertidumbre por el vencimiento del plazo de 60 días de la tregua entre Estados Unidos e Irán sin que se haya logrado un acuerdo de paz, además del incremento en los precios del petróleo, que rozaron los 90 dólares por barril.
En el ámbito internacional, el fin de semana estuvo marcado por nuevos ataques de Israel sobre el Líbano, que han resultado en más de diez muertes. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado su intención de proclamar el estrecho de Ormuz territorio estadounidense tras acusar una "derrota aplastante" de Irán. Sus comentarios han recibido una respuesta directa del viceministro de Exteriores de Irán, Kazem Gharibabadi, quien insistió en la preeminencia iraní sobre el estratégico enclave marítimo.
Además, el general Amir Hatami, comandante jefe del Ejército de Irán, ha ofrecido una recompensa por la captura o eliminación de soldados estadounidenses, prometiendo resistencia contra Washington e Israel. En un contexto regional tenso, Itamar Ben Gvir, ministro de Seguridad Nacional de Israel, sugirió realizar ataques nocturnos selectivos en la Franja de Gaza, donde el balance de víctimas desde el alto el fuego con Israel continúa creciendo.
La economía mundial enfrenta una tensión creciente, con un mercado bursátil agitado y el persistente conflicto en Oriente Medio influyendo sobre los precios del petróleo
A pesar de esta coyuntura, el petróleo Brent, referente en Europa, incrementó su valor un 0,2%, mientras el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos cayó un 0,06%. Los analistas de Muzinich&Co señalan que a pesar de la incertidumbre, el ciclo alcista de beneficios globales y las condiciones financieras laxas proporcionan cierta estabilidad a los activos.
En el mercado europeo, la mayoría de los índices principales terminaron en números rojos, con la excepción del Mib italiano que se mantuvo prácticamente inalterado. En cuanto al rendimiento de divisas, el euro se apreció frente al dólar, situándose en 1,1585 dólares al cierre del mercado, mientras que la prima de riesgo española subió a 44,1 puntos básicos.
Finalmente, los activos considerados refugio vieron aumentos en sus valores: el precio de la onza de oro subió un 1% y el bitcoin, la criptomoneda más notable, incrementó un 1,4%, acercándose a los 64.000 dólares.
