Los hogares de la zona euro tienen una exposición indirecta significativa a las principales empresas tecnológicas de Estados Unidos, conocidas como las 'Siete Magníficas' (Nvidia, Apple, Microsoft, Alphabet, Amazon, Meta y Tesla). Esta exposición alcanza los 440.000 millones de euros, principalmente a través de fondos cotizados en bolsa (ETF), según un artículo del blog del Banco Central Europeo (BCE) publicado recientemente. El texto, elaborado por economistas del BCE —Malin Andersson, Johannes Breckenfelder, Stefano Corradin, Kalin Nikolov y Maria Antonietta Viola—, advierte sobre los riesgos de concentración que enfrentan los inversores de la zona euro debido a este fenómeno.
El análisis señala que los inversores minoristas del área del euro no suelen poseer estas acciones tecnológicas de manera directa, sino indirecta, lo que incrementa la exposición a riesgos sin que sean necesariamente conscientes de ello. Además, se destaca que las compañías de seguros tienen aproximadamente 250.000 millones de euros invertidos en estas acciones, mientras que los fondos de pensiones suman 200.000 millones.
La dominancia de estas acciones tecnológicas en índices globales populares representa un riesgo significativo para los inversores en la zona euro
Los expertos del BCE también advierten sobre el potencial de una corrección en las valoraciones actuales, ya que las revoluciones tecnológicas conllevan riesgos de ciclos de auge y caída. Este riesgo podría obligar a los fondos a vender activos para enfrentar reembolsos, lo que presionaría más la baja de las valoraciones y podría desencadenar más reembolsos.
Si bien el sector tecnológico europeo es más pequeño y está menos valorado, lo que limita el riesgo de una crisis interna, la interconexión entre los mercados bursátiles de Estados Unidos y la eurozona implica que una corrección en Estados Unidos no dejaría indemne a la zona euro. La estabilidad financiera de la región podría verse amenazada y los autores advierten que las repercusiones de una corrección en el mercado estadounidense se sentirían también en Europa. Además, recordaron que, a diferencia de la burbuja puntocom, el contexto actual ofrece menos margen para medidas como recortes de tipos de interés o políticas fiscales laxas.
