Telefónica y Liberty Global, propietarias al 50% de Virgin Media O2 (VMO2), están considerando solicitar a su filial británica la implementación de un plan de ajuste económico. Este plan, que busca ahorrar alrededor de 600 millones de libras (aproximadamente 699,2 millones de euros), se centraría en reducciones de plantilla y disminución de gastos operativos y de capital, según ha informado el Financial Times.
El objetivo de esta propuesta es atender las preocupaciones de los inversores sobre la sostenibilidad de la deuda de VMO2, que asciende a 22.000 millones de libras (unos 25.637 millones de euros). Esta situación se ha planteado tras la caída en las ventas de los bonos de la compañía durante el verano, lo que llevó el precio de un título sénior no garantizado de 925 millones de dólares a 61 centavos por dólar, desde los 78 centavos a principios de julio. Además, parte de la deuda sénior garantizada ha bajado de los 80 centavos por dólar, tras cotizar a 92 centavos a comienzos de año.
La deuda de Virgin Media O2 y la creciente competencia han motivado a sus accionistas a contemplar medidas de ajuste financiero
Entre las alternativas que están siendo evaluadas se encuentra también una posible reducción de 200 millones de euros en el dividendo de la compañía. Sin embargo, las fuentes mencionadas en el informe indican que aún no se ha presentado una propuesta formal a la dirección de VMO2.
Este escenario financiero para el operador se ve agravado por el aumento de la competencia de múltiples redes de fibra alternativas, conocidas como altnets, que han recaudado 31.000 millones de euros para atraer a los clientes de VMO2 y Openreach (BT) mediante ofertas económicas. En este contexto, la filial británica cerró el mes de junio con 5,42 millones de accesos de banda ancha, tras perder 33.500 clientes en la primera mitad del año, sumando a los 138.400 usuarios que se dieron de baja el año anterior.
Consultada por Europa Press, Telefónica ha preferido no comentar sobre esta información.
