Las empresas internacionales ven en Europa un mercado prometedor para la inversión, y España se consolida como uno de los destinos clave para el capital extranjero. Así lo revela un estudio de Deutsche Bank, que resalta el atractivo del continente frente a otras regiones, como Asia-Pacífico, Norteamérica y China.
El informe Deutsche Bank Global Sentiment Survey on Europe 2026, basado en las respuestas de 1.200 altos directivos de mercados no europeos, señala que el 35% de los encuestados considera a Europa como la región más atractiva para el negocio, superando a Asia-Pacífico con un 24%, Norteamérica con un 19%, Oriente Medio con un 10%, China con un 6% y Latinoamérica con un 5%.
España, con un 20%, destaca entre los cinco principales destinos europeos para inversiones futuras
El país comparte posición con Italia y Países Bajos, mientras que Alemania, Reino Unido y Francia ocupan los primeros lugares. Íñigo Martos, consejero delegado de Deutsche Bank España, subraya que "España forma parte de esta tendencia y cuenta con atributos que la convierten en un mercado atractivo para los inversores internacionales".
A pesar de que Alemania, Reino Unido y Francia lideran las preferencias, el informe resalta la fuerte presencia de España. Muchas multinacionales ya operan allí o planean aumentar su inversión. El estudio destaca que Europa ofrece más que estabilidad jurídica: el 74% de los directivos aprecia sus oportunidades de crecimiento, y el 71% valora su capacidad de innovación, especialmente en inteligencia artificial.
El informe muestra que el 61% de los encuestados ya invierte en Europa y prevé expandirse en los próximos cinco años. Mientras tanto, un 33% analiza ingresar al mercado europeo por primera vez. Alemania es particularmente atractiva por sus infraestructuras, capacidad industrial y mano de obra calificada.
A pesar de las buenas perspectivas, Europa enfrenta desafíos. Un 43% de los encuestados considera que las fricciones transfronterizas reducen su atractivo, y solo un 15% minimiza su impacto. Además, menos de la mitad de los entrevistados ve Europa como competitiva en costes laborales, entorno fiscal, costes energéticos y agilidad administrativa.
Alexander von zur Muehlen, miembro del Consejo de Administración de Deutsche Bank, concluye que, aunque Europa es un destino atractivo, necesita reformas para mejorar su competitividad y atraer más inversión.
