España podría establecer un marco fiscal que promueva el uso de combustibles renovables, similar al que ya está en vigor en más de la mitad de los países de la Unión Europea, como Alemania, Italia, Francia y Portugal. Esta es una de las principales conclusiones del informe "Fiscalidad diferenciada para los combustibles renovables", elaborado por WSP y presentado por la Plataforma para los Combustibles Renovables en la sede de la CEOE en Madrid.
El informe destaca la contradicción fiscal vigente en España, donde los combustibles renovables tributan al mismo nivel que los tradicionales de origen mineral. Esto es así a pesar de que los renovables pueden reducir las emisiones hasta en un 87%, según lo certifica la iniciativa Tour d'Europe a través de su sistema de certificación Digital Fuel Twin. La plataforma sugiere dos escenarios posibles basados en el marco legal actual que podrían reducir los precios de los combustibles renovables: un 38% en el diésel renovable y un 33% en la gasolina renovable, partiendo de una reducción en el Impuesto Especial sobre Hidrocarburos (IEH). Esta propuesta forma parte de una respuesta a la crisis energética generada por el conflicto en Oriente Medio.
El establecimiento de un marco fiscal adecuado podría incentivar el consumo de combustibles renovables, alineando a España con sus vecinos europeos y contribuyendo a los objetivos de descarbonización
Durante la presentación, Antonio Garamendi, presidente de CEOE, subrayó la importancia de la fiscalidad como un motor de competitividad, especialmente en el sector de las energías renovables. Helena Antolín, vicepresidenta de CEOE, agregó que una fiscalidad alineada con la reducción de emisiones aumenta la competitividad de los combustibles renovables. Por su parte, Inés Cardenal, portavoz de la Plataforma, señaló que adoptar estos escenarios ayudaría a España a dejar de ser una excepción en Europa, ajustándose a las recomendaciones del Informe Letta y a la propuesta de reforma de la Directiva de Fiscalidad de la Energía.
La plataforma advirtió que la actual situación fiscal va en contra del principio de neutralidad tecnológica, ya que solo ciertos sectores, como los vehículos eléctricos o de hidrógeno, reciben incentivos fiscales. Por ello, la Plataforma y sus 32 miembros instan al Gobierno a adecuar el marco fiscal a las reducciones de emisiones que aportan los combustibles renovables.
La industria de combustibles renovables en España está lista para aumentar su producción y ayudar en la consecución del objetivo de neutralidad de emisiones para el año 2050. Entre los participantes del evento destacaron Aleix Pons, director asociado en Transporte Sostenible de WSP; José María Riaño, secretario general de Anesdor; Ramón Valdivia, director general de ASTIC; y José Ignacio Moya, director general de Faconauto. La Plataforma para los Combustibles Renovables, que ya lleva cinco años de actividad, agrupa a 32 miembros que representan a más de 348.700 empresas y emplean a más de 5,9 millones de personas en España.
