Los camiones eléctricos están demostrando ser más rentables que sus homólogos diésel en seis de los nueve principales mercados de la Unión Europea, según un reciente informe de Transport & Environment (T&E). Estos mercados representan colectivamente el 46% de todas las ventas de camiones pesados nuevos en la región. En países como los Países Bajos y Alemania, el ahorro para los propietarios de camiones eléctricos podría llegar a los 100.000 y 85.000 euros, respectivamente, en un periodo de cinco años, alcanzando el punto de rentabilidad tras solo dos años.
Tradicionalmente, los fabricantes europeos han liderado el mercado de camiones. Sin embargo, la llegada de camiones eléctricos de fabricantes chinos y estadounidenses a precios más competitivos está cambiando el panorama. En Alemania, por ejemplo, estos nuevos modelos podrían generar un ahorro adicional de 34.000 euros en cinco años.
En un sector como el del transporte, cuyos márgenes son ajustados y donde los beneficios son clave, la transición hacia la electrificación se muestra como una necesidad inminente
El documento de T&E sugiere que para 2030 los camiones eléctricos podrían ser más económicos de operar en todos los países de la UE analizados. Incluso en un escenario de reducción de ayudas para la compra de vehículos, la conjunción de políticas actuales y nuevas medidas, como eximir de peajes a los camiones eléctricos, contribuiría a esta rentabilidad. “Las empresas de transporte pueden minimizar costes y protegerse de las oscilaciones en los precios si optan por la electrificación ahora. Tanto los fabricantes de camiones como los gobiernos deben respaldar esta transición, en vez de dilatar los objetivos de electrificación”, afirmó Isabell Büschell, directora de T&E en España.
Para facilitar esta transición, la asociación ambientalista insiste en implementar medidas comunitarias que promuevan la adopción de camiones eléctricos. Esto incluye lograr una reducción de las emisiones de CO2 del 43% para 2030, un objetivo crucial para que los fabricantes puedan proporcionar más vehículos eléctricos y alcanzar escalas económicas que permitan continuar reduciendo costes. Asimismo, insta a países como Italia, Francia, España y Polonia a aplicar la directiva sobre la Euroviñeta, eximiendo a los camiones de cero emisiones del pago de peajes totalmente hasta 2031, y parcialmente a partir de entonces.
Además, T&E demanda un apoyo continuado de los gobiernos a las estaciones de recarga, tanto públicas como privadas, así como una mejora en la red eléctrica y una agilización en los trámites de permisos relacionados.
