La introducción de dabigatrán genérico en el mercado español ha generado un significativo ahorro de 74 millones de euros para el Sistema Nacional de Salud (SNS), según ha declarado Elena Casaus, secretaria general de la Asociación Española de Medicamentos Genéricos (AESEG). Este medicamento, que llegó al mercado en enero de 2024, está destinado principalmente a la prevención del ictus y la embolia sistémica en adultos con fibrilación auricular no valvular (FANV).
El impacto económico es notable a pesar de que ahora se trata a más pacientes. Durante la presentación en Madrid del informe "Contribución de los medicamentos genéricos al mercado de anticoagulantes orales", elaborado por IQVIA para AESEG, Casaus destacó el análisis del gasto farmacológico directo y el ahorro en recursos asistenciales, como la eliminación de la necesidad de monitorización del International Normalized Ratio (INR).
La introducción del dabigatrán genérico ha supuesto un giro sustancial en el tratamiento y la accesibilidad a los anticoagulantes orales directos (ACOD)
Casaus señaló que si no se hubiera introducido el dabigatrán genérico, el gasto habría aumentado en 57 millones de euros, equivalente a un 74% más respecto al gasto actual. Además, el ahorro en costes indirectos se cifra en 17,2 millones de euros, incluyendo el tiempo del personal médico y enfermero, así como el uso de material sanitario y los desplazamientos de los pacientes.
Este compuesto genérico también ha tenido un impacto positivo en la salud de los pacientes, generando 3.171 años de vida adicionales y 2.716 años de vida ajustados por calidad (AVAC). La accesibilidad a los ACOD ha mejorado, ampliando su uso a tratamientos para embolia pulmonar y trombosis venosa profunda, en un contexto donde las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la principal causa de muerte en España, representando el 26,6% de los fallecimientos en 2023.
Casaus subrayó la importancia estratégica en la prevención del ictus y el tromboembolismo gracias a los ACOD frente a otros antagonistas de la vitamina K. En concreto, el acceso al dabigatrán genérico ha permitido tratar a casi 57.000 pacientes adicionales, reduciendo la incidencia de ictus isquémicos, infartos agudos de miocardio y recurrencias de enfermedades tromboembólicas venosas.
A pesar de los beneficios, la cuota de dabigatrán genérico solo alcanza el 22% en su segundo año en España, lo que evidencia un problema estructural de baja penetración de genéricos. Mar Fábregas, presidenta de AESEG, atribuyó este estancamiento a la falta de medidas incentivadoras como la diferencia de precio entre genérico y marca. En España, el precio es el mismo para ambos, lo que limita la introducción de nuevos genéricos a menos del 20% del mercado.
Fábregas denunció que la cuota del dabigatrán genérico sigue siendo baja, con la marca original dominando el 75% del mercado. En comparación, en países como Portugal, donde hay diferencias de precio, la penetración es más rápida. Concluyó que el número de pacientes tratados con el genérico es un 20% mayor desde su introducción, aunque enfatizó que el mercado español aún tiene margen para mejorar su acceso a los genéricos.
