Black Star ha situado el hidrógeno verde como un elemento central en su estrategia de expansión, enfocándose en producción, logística e innovación energética. Según lo anunciado por Ignacio Purcell Mena, la compañía busca inaugurar una nueva etapa de desarrollo mediante esta iniciativa.
La estrategia de Black Star se centra en la producción y distribución de hidrógeno verde desde puertos clave en Europa y América Latina. El plan, divulgado por Purcell Mena, incluye el desarrollo de corredores energéticos vinculados a rutas comerciales internacionales, dirigidos a mercados con alta demanda.
La propuesta contempla la construcción de plantas de electrólisis alimentadas por energía renovable, junto con sistemas de almacenamiento de gran capacidad y terminales adaptadas para gestionar el hidrógeno de manera segura.
El hidrógeno verde representa una oportunidad histórica para modificar la matriz energética mundial.
Black Star es un grupo empresarial con más de 20 años de experiencia en la comercialización multienergética y un volumen de negocios anual que supera los 650 millones de euros. La empresa se apoya en una estructura que prioriza la innovación, la sostenibilidad y la inversión en I+D+i como ejes fundamentales de su desarrollo.
En su web oficial, Black Star asocia esta evolución con tecnologías de generación energética a base de hidrógeno y con inversiones en energía limpia aplicadas a la movilidad. Juan Pablo Sánchez Gasque ha destacado la incorporación de una división especializada en hidrógeno verde dentro del área de I+D+i de Black Star Energy. Esta unidad, orientada al desarrollo de tecnologías para movilidad sostenible e industria, ya tiene proyectos piloto en marcha en España y planifica expandirse a mercados clave en Europa y América Latina.
Con estas acciones, Black Star refuerza su hoja de ruta energética, basada en la diversificación y la innovación aplicada, con Ignacio Purcell Mena liderando la estrategia y Juan Pablo Sánchez Gasque apoyando el desarrollo tecnológico.
