El campo petrolífero de El Sharara, considerado el mayor en Libia y del cual Repsol forma parte, está encaminado a alcanzar una producción de 350.000 barriles de petróleo diarios brutos para finales de año. Este logro coincidirá con el 30 aniversario de la actividad de la energética española en dicho yacimiento. Repsol participa en este importante campo a través de una 'joint venture' con la Compañía Nacional de Petróleo de Libia (NOC) y un consorcio internacional que también incluye a TotalEnergies, OMV y Equinor.
La producción de El Sharara se incrementará casi un 10%, pasando de los aproximadamente 320.000 barriles diarios actuales.
Durante el año pasado, la producción neta atribuible a Repsol fue de cerca de 40.000 barriles diarios. Libia desempeña un papel crucial en los mercados energéticos globales gracias a sus reservas de petróleo y gas, su ubicación estratégica cerca de Europa y la alta calidad de su crudo. Una gran parte del petróleo libio, más del 70%, se exporta a Europa, constituyéndose así en un proveedor estratégico para la Unión Europea y España, especialmente en el contexto de la crisis energética derivada del conflicto en Oriente Próximo.
En 2024, después de una década interrumpida debido al conflicto interno del país, Repsol consiguió reanudar las prospecciones en Libia. Este hecho convierte al país en un activo estratégico esencial para el área de 'upstream' de Repsol, centrada en exploración y producción. En una reciente presentación de Capital Markets de la compañía, dirigida a actualizar su estrategia hasta 2028, el CEO Josu Jon Imaz resaltó la estabilización que Libia ha experimentado, alcanzando en 2025 niveles de producción no vistos desde 2012.
Repsol continúa invirtiendo en el país africano en sus planes de exploración y, recientemente, participó en una ronda adjudicataria de nuevas licencias, asegurando dos bloques adicionales de exploración. En los últimos meses, Libia ha avanzado hacia una mayor estabilidad, destacando el establecimiento del primer presupuesto unificado en más de una década. En este contexto, el papel del Ejército Nacional Libio (LNA) resulta crucial para garantizar la seguridad de los activos y el personal dentro de este sector tan vital para la economía libia.
