El Comité de Huelga de médicos y facultativos ha confirmado la continuidad de las movilizaciones, programadas para la próxima semana, tras la falta de avances significativos en su última reunión con el Ministerio de Sanidad celebrada el pasado 17 de abril.
Según el comunicado emitido por el comité, integrado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O'MEGA), la oferta presentada inicialmente por el ministerio generó expectativas pero, tras un análisis detallado, se concluyó que no aborda adecuadamente los problemas estructurales del colectivo ni mejora de forma significativa sus condiciones laborales.
En respuesta, el comité ha enviado una contrapropuesta al Ministerio, enfocándose en soluciones consideradas esenciales para el conflicto. Los puntos clave incluyen la creación de un estatuto propio para médicos y facultativos acorde a su formación y responsabilidades, un ámbito de negociación independiente con garantías jurídicas, una jornada laboral de 35 horas con reconocimiento y compensación de los excesos acumulados, una clasificación profesional justa y un modelo de jubilación flexible que no penalice y reconozca la dificultad del trabajo médico.
Además, los sindicatos critican que la propuesta del ministerio carece de garantías jurídicas suficientes y no ofrece compromisos claros en áreas como la jornada laboral, clasificación profesional o jubilación. Ante la decisión de mantener el llamamiento a parar del 27 al 30 de abril, enfatizan que el conflicto persiste no por falta de voluntad de acuerdo de los médicos, sino por la ausencia de propuestas útiles del ministerio.
El futuro del diálogo depende de que se presenten avances concretos; de lo contrario, la huelga seguirá en pie
Por último, los médicos y facultativos han expresado sus disculpas a los pacientes, resaltando que son los más perjudicados por esta situación. Insisten en que las protestas no van dirigidas contra ellos, sino que también buscan garantizar su seguridad y asegurar una atención sanitaria de calidad. Este compromiso es, según afirman, el que les obliga a continuar con las movilizaciones.
