La presidenta del Tribunal de Cuentas, Enriqueta Chicano, presentará este martes en el Congreso el último informe sobre las fundaciones asociadas a partidos políticos. El informe detalla cómo se distribuyeron los 12,87 millones de euros manejados por estas entidades durante 2021 y 2022.
El documento, divulgado por Europa Press, revela que la Fundación Concordia y Libertad del Partido Popular fue la que recibió más subvenciones públicas, mientras que la Fundación Disenso de Vox, presidida por Santiago Abascal, obtuvo la mayor cantidad de aportaciones privadas, casi en su totalidad provenientes del partido. A su vez, la Fundación Pablo Iglesias del Partido Socialista se mantuvo en 'números rojos'.
Entre los años fiscalizados, las fundaciones políticas se beneficiaron de 4,93 millones de euros en subvenciones públicas, obteniendo 2,39 millones en 2021 y 2,53 millones en 2022. La Fundación Concordia y Libertad se destacó en este sentido, recibiendo casi dos millones de euros. Por su parte, la FAES de José María Aznar ya no aparece en el listado tras desvincularse del PP.
Las principales subvenciones procedieron de los Ministerios de Cultura y Asuntos Exteriores. El Tribunal de Cuentas ha sugerido al Gobierno que exija la inscripción de las entidades que deseen acceder a estas ayudas en el registro del Ministerio del Interior. En cuanto a donaciones privadas, las fundaciones recibieron un total de 7,93 millones de euros. La Fundación Disenso lidera aquí, con más de cinco millones, procedentes en su mayoría de Vox. La situación ha llevado al PSOE a solicitar una fiscalización especial de Disenso, aunque una denuncia ante la Fiscalía Anticorrupción fue archivada.
El informe destaca cómo las fundaciones políticas recibieron tanto subvenciones públicas como privadas, reflejando una significativa dependencia económica de sus respectivos partidos.
El informe también resalta las cifras de la Fundación Sabino Arana del PNV, que en los dos años fiscalizados acumuló 1,42 millones de euros en aportaciones y subvenciones públicas.
Por otro lado, el Tribunal de Cuentas concluye que siete fundaciones presentan un patrimonio neto negativo al cierre de 2022. La Fundación Pablo Iglesias del PSOE tiene un déficit de 2,25 millones de euros, a pesar de haber recibido 1,38 millones en aportaciones y subvenciones. También figuran la Fundación Eduardo Obregón del PRC, con 26.899 euros en negativos, y la Sociedad Fundación Elkartu de Eusko Alkartasuna, en proceso de disolución con un saldo negativo de 709.162 euros.
En general, las fundaciones y entidades vinculadas a partidos superaron la fiscalización del Tribunal, aunque se detectaron incumplimientos respecto al ingreso de donaciones en cuentas ordinarias y la falta de notificaciones de ciertas entregas en efectivo. El Tribunal sugiere fijar una cuantía mínima para que las donaciones de personas jurídicas sean notificadas obligatoriamente.
En cuanto a las fundaciones cercanas a Izquierda Unida, menos de una veintena de ellas presentó sus cuentas a tiempo. Tres fundaciones vinculadas a IU incumplieron esta obligación legal: Por la Europa de los Ciudadanos, ahora Fundación de Estudios Críticos; el Instituto de Estudios Políticos en Valencia; y la Fundación Horacio Fernández Inguanzo del Partido Comunista en Asturias.
Además, el informe observa que varias fundaciones y asociaciones estuvieron sin actividad en 2021 y 2022, algunas en proceso de disolución. El Tribunal insta a los patronatos a avanzar hacia su disolución, advirtiendo que no deben convertirse en meros tenedores de bienes o recursos de los partidos. Asimismo, destaca que solo una quincena de fundaciones están registradas adecuadamente en el Ministerio del Interior, por lo que insta al Gobierno a actualizarlo. Las fundaciones políticas deben presentar auditorías de sus cuentas anuales, pero más de una decena incumplen esta obligación. El Tribunal de Cuentas sugiere establecer un umbral de ingresos mínimo para asegurar el cumplimiento. Todas las auditorías presentadas fueron positivas.
