España, junto a seis países más, ha condenado enérgicamente el anuncio del Gobierno israelí sobre la expansión de asentamientos en Cisjordania, incluido el proyecto en la zona E1, situada al este de Jerusalén. Este proyecto ha sido calificado de inaceptable.
Los países firmantes de esta declaración, entre los que se encontraban inicialmente la Comisión Europea, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Canadá, Países Bajos y Noruega, han subrayado que la decisión del Gobierno israelí de publicar licitaciones de construcción para el proyecto de asentamiento E1 es inaceptable.
El asentamiento E1 amenaza con socavar la viabilidad de una solución de dos estados al crear una discontinuidad territorial en Cisjordania
El documento advierte que estos asentamientos son ilegales conforme al Derecho Internacional. Por ello, se insta al Gobierno israelí a retirar de inmediato estos planes y detener la expansión de los asentamientos, pues no solo nos alejan de la paz, sino que también socavan la posición internacional de Israel.
Además, los gobiernos han advertido a las empresas de no participar en estas licitaciones, señalando las posibles repercusiones legales y reputacionales, así como el riesgo de involucrarse en violaciones graves del Derecho Internacional.
La declaración también destacó la grave inestabilidad que se vive actualmente en Cisjordania, exacerbada por la violencia sin precedentes de los colonos israelíes contra los civiles palestinos y por las graves restricciones a la economía palestina. Esta situación hace que la expansión de los asentamientos, una medida largamente rechazada por la comunidad internacional, sea aún más preocupante.
En la actualización del documento, se han sumado las firmas de líderes de Australia, Nueva Zelanda, Suecia, Bélgica, España, Austria, Grecia y la República de Chipre. Todos han reafirmado su compromiso con una paz integral, justa y duradera basada en la solución de dos estados.
El proyecto E1 ha levantado críticas y protestas con cada paso que ha dado. En mayo de 2026, una decena de países, entre ellos España, Reino Unido, Francia y Alemania, pidieron a sus empresas no participar en el proceso de licitación de asentamientos en E1, en Cisjordania.
