El movimiento 'Parar la guerra' ha reclamado una solución dialogada al conflicto en Oriente Próximo y el fin del "genocidio" en Gaza. Durante una manifestación principal en Madrid, este sábado se exigió un alto el fuego en la región, incluyendo Irán y Líbano, y el reconocimiento de los derechos palestinos según la legalidad internacional. Bajo el lema 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio. No olvidar Gaza', se convocaron concentraciones en 200 localidades.
Joanen Cunyat, portavoz del movimiento, subrayó la importancia de una "alianza fraternal" contra las guerras y afirmó que continuarán protestando hasta lograr la paz: "No vamos a parar hasta que las bombas paren". Cunyat resaltó la coincidencia de la manifestación con la reunión de delegaciones iraníes y estadounidenses en Islamabad, y reiteró su intención de seguir movilizándose hasta mayo, si es necesario, para lograr sus objetivos.
El movimiento 'Parar la guerra' se compromete a seguir en las calles hasta que las bombas dejen de caer, insistiendo en la necesidad de un diálogo plural y efectivo.
En cuanto a la situación en Gaza y Cisjordania, Cunyat denunció la falta de condiciones democráticas y pidió un reconocimiento global de los derechos del pueblo palestino, acusando al gobierno israelí de Benjamin Netanyahu de obstaculizar este proceso. El portavoz hizo hincapié en que los palestinos deberían disfrutar de los derechos de los pueblos libres en el mundo.
Durante el acto, Javier Fesser, director de la organización, afirmó que "la poesía es más potente que las bombas", destacando la cultura como una herramienta para defender la paz y promover la unión entre los pueblos. Fesser señaló las injusticias que sufren muchas personas en el mundo mientras otras viven en la despreocupación, y enfatizó que "el silencio no es una opción".
El manifiesto 'Hay que parar la guerra en Oriente Medio, no olvidar Gaza', presentado el jueves pasado, recoge el apoyo de más de 250 organizaciones y miles de personalidades de distintos ámbitos, junto a más de 10.000 firmas ciudadanas de 15 países. Los portavoces del movimiento insisten en la necesidad de unir a todos los demócratas, sin importar ideologías o credos, para defender la paz y el multilateralismo.
