El próximo viernes, 24 de julio, El Corte Inglés celebrará en Madrid su junta general ordinaria de accionistas, marcando el inicio de Cristina Álvarez como presidenta del grupo. Durante el encuentro, se examinarán y aprobarán las cuentas correspondientes al ejercicio 2025, cerrado el 28 de febrero, en un momento clave para la compañía tras el reciente nombramiento de Javier Catena como consejero delegado.
En el orden del día de la junta, destaca la aprobación de las cuentas anuales, el informe de gestión y la propuesta de aplicación de resultados del ejercicio, que ya han sido debidamente auditadas. Además, los accionistas abordarán la gestión del consejo de administración, la elección del auditor de cuentas y la ratificación de las operaciones de compra y venta de acciones propias realizadas durante el último año, según el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).
El encuentro supone el estreno de Cristina Álvarez como presidenta ante los accionistas, tras asumir el cargo que ocupó su hermana Marta durante seis años
Además de estos puntos, en la junta se decidirá sobre el nombramiento, reelección o cese de los miembros del consejo de administración, así como la remuneración del mismo y la autorización para la adquisición de acciones propias y la venta de autocartera. Cristina Álvarez, que se unió a El Corte Inglés en 1992, es economista y ha desempeñado diversos roles dentro de la empresa, siendo miembro del consejo de administración desde 2015 y presidendo la comisión de Nombramientos y Retribuciones.
En cuanto a los resultados financieros, El Corte Inglés ha cerrado el ejercicio 2025 con un incremento del 22,8% en su beneficio neto, alcanzando los 628 millones de euros. El beneficio neto recurrente fue de 522 millones de euros, representando un crecimiento del 11%. La compañía destacó la solidez de estas cifras y su capacidad para enfrentar los años venideros con mayor inversión y crecimiento, priorizando una experiencia única para sus clientes. Las inversiones planificadas para este año ascienden a 650 millones de euros, un 14,6% más respecto al periodo anterior.
El volumen global de ingresos consolidado alcanzó los 17.247 millones de euros, con una cifra de negocio de 14.988 millones, incrementando un 1,1% y 2% a superficie comparable, respectivamente. También se registró un aumento del 4,7% en el Ebitda, situándose en 1.266 millones de euros, reflejando una gestión eficiente de costes. En paralelo, la deuda financiera neta se redujo en 148 millones de euros, situándose en 1.648 millones, el nivel de endeudamiento más bajo en dos décadas, equivalentes a 1,3 veces el Ebitda.
