La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido su postura este viernes en el marco del Debate del Estado de la Región. Durante su intervención, Díaz Ayuso ha respondido a las declaraciones del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre una supuesta vivienda presidencial diciendo que no era para ella y acusándolo de mentir en sede parlamentaria y en entrevistas.
Díaz Ayuso ha sostenido que, aunque tuviera una vivienda presidencial, estaría dentro de sus derechos, igual que ocurre con otros dirigentes autonómicos de comunidades como Canarias, Galicia, País Vasco, Aragón, Andalucía, La Rioja o Murcia. Ha destacado que este asunto forma parte de lo que considera una cronología de acoso personal que atribuye a la izquierda, a quien acusa de vivir en palacios ni residencias, algo que ella nunca ha querido hacer.
La presidenta madrileña ha denunciado que la izquierda solo quiere estirar las cosas y mantenerse siempre en polémica
Díaz Ayuso ha afirmado que su supuesto acoso comenzó desde que asumió su cargo, siendo objeto de ataques personales e intentos de desprestigiar a su familia. Ha defendido que, a diferencia de otros presidentes, tiene el sueldo congelado y financia sus propias vacaciones, subrayando que paga cada gasto que realiza. Considera que el hecho de no haber optado por una vida similar a sus críticos no debería justificar el acoso que ella y su entorno han experimentado.
La líder madrileña ha manifestado su descontento con el trato recibido, mencionando incidentes de acoso como el uso de drones para espiar su residencia. Remarcó que, aunque los políticos deben ser supervisados, no se debe tolerar el hostigamiento personal y ha defendido el derecho de los madrileños a un Gobierno elegido democráticamente.
Finalmente, ha remarcado que la izquierda ha utilizado detalles de su vida privada para atacarla, cuestionando aspectos como su educación y certificaciones obtenidas. Díaz Ayuso ha destacado haber logrado sus títulos en la educación pública, asegurando que dichos ataques reflejan una falta de respeto hacia su trayectoria personal y profesional.
