El portavoz del grupo parlamentario Por Andalucía, Antonio Maíllo, ha acusado a los partidos PP y Vox de intentar instrumentalizar el Parlamento para discutir la crisis en Ceuta de este verano desde una perspectiva de racismo y xenofobia. Maíllo, también coordinador federal de Izquierda Unida (IU), ha realizado estas declaraciones desde el colegio 'Nuestra Señora de Belén' en Pilas, Sevilla. Esta reacción se produce tras la decisión tomada por la Junta de Portavoces del Parlamento de excluir del orden del día de la próxima sesión plenaria la propuesta no de ley del PP-A y cinco puntos de otra presentada por Vox sobre la crisis en Ceuta y la soberanía española de dicha ciudad autónoma.
Los portavoces de PSOE-A, Adelante y Por Andalucía se opusieron a debatir estas iniciativas, resultando en su exclusión del orden del día de acuerdo con el artículo 171 del Reglamento del Parlamento. Maíllo ha defendido que en la próxima sesión plenaria, que inaugura el nuevo periodo de sesiones en septiembre, se va a hablar de Ceuta, pero no en términos de racismo, xenofobia ni de incumplir normas clasistas. Ha criticado que PP y Vox intenten utilizar el Parlamento andaluz de manera partidista para abordar temas complejos como esta crisis, que requiere soluciones urgentes.
Antonio Maíllo afirma que PP y Vox intentan instrumentalizar el Parlamento andaluz para tratar la crisis de Ceuta desde un enfoque de racismo y xenofobia
Maíllo ha expuesto algunas propuestas de IU, incluyendo el cumplimiento de la norma del reparto de menores solidariamente entre las comunidades autónomas. Ha advertido que si PP y Vox se niegan, incurrirían en prevaricación, lo que llevaría a IU a presentar denuncias ante la Fiscalía. Además, ha cuestionado la falta de actuación del Ministerio Público frente a la negativa del Gobierno andaluz de cumplir con estas normativas de distribución de menores migrantes no acompañados, que considera la población más vulnerable.
El líder de IU ha propuesto también el traslado a la península de las personas que cruzaron la frontera hacia Ceuta, con el fin de reducir la tensión en la ciudad y asegurar que sean atendidas con dignidad. Según Maíllo, existen 10,000 plazas vacantes en la península disponibles para recibirlos mientras se gestionan sus expedientes, lo que permitiría mejorar la situación en Ceuta.
