España anticipa un crecimiento del gasto computable del 4,2% para 2026, una cifra que se mantiene dentro de los límites fiscales europeos, pero que supera el objetivo del 3,5% que el Gobierno había planteado en su Plan Fiscal Estructural 2025-2028. El Ejecutivo ha enviado a la Comisión Europea su Informe de Progreso Anual, que detalla el cumplimiento de los compromisos fiscales y las políticas económicas establecidas en dicho plan, presentado en octubre de 2024.
La revisión confirma que España cumplió con la regla de gasto en 2025. El gasto primario neto creció un 4,5% el año pasado, alineándose con los márgenes del Plan Fiscal y Estructural de Medio Plazo, aunque superó el objetivo inicial del Gobierno. En el periodo acumulado de 2024-2025, el gasto computable aumentó un 8,7%, manteniéndose dentro del margen permitido por las reglas fiscales europeas. Esta diferencia con respecto a la senda estipulada generó un saldo positivo del 0,2% del PIB en la cuenta de control, que podrá compensar cualquier desviación futura.
El aumento del gasto en defensa, equivalente a 0,3 puntos porcentuales, permitió a España alcanzar el 2% del PIB en este ámbito, según cálculos de la OTAN.
En abril, España solicitó a Bruselas la activación de la cláusula nacional de escape, un mecanismo de flexibilidad ofrecido por la Comisión Europea para ajustarse al incremento en gastos de seguridad y defensa. Esta cláusula ha sido solicitada por otros 17 Estados miembros de manera coordinada.
De cara a 2026, se espera que España vuelva a cumplir con la regla de gasto, con un aumento del gasto computable del 4,2% anual. En el periodo 2024-2026, el crecimiento acumulado se estima en el 13,3%, ambas cifras por debajo de los límites establecidos por las normativas europeas.
El informe también mantiene la previsión de crecimiento del PIB para 2026 en un 2,2%, a pesar de la incertidumbre provocada por el conflicto en Oriente Próximo y la volatilidad de los mercados energéticos. Un posible impacto del conflicto en el PIB se estima entre 1 y 4 décimas según el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa. No obstante, el deflactor del PIB para 2026 se ha revisado al alza a un 3,1% desde el 2,1% inicial, influido por el cierre de 2025 donde el deflactor promedió un 2,9%.
En términos de déficit, se proyecta una reducción al 1,5% del PIB, excluyendo gastos extraordinarios, una cifra que queda por debajo del objetivo del 2,1% fijado en el plan remitido a la Comisión Europea. La deuda pública se prevé que se sitúe en el 99,3% del PIB en 2026, adelantando así un año el objetivo establecido por el Gobierno para fin de legislatura.
Finalmente, el informe destaca el cumplimiento de los compromisos de reformas e inversiones que justifican la extensión del ajuste fiscal a siete años. El Gobierno informa que se han completado etapas significativas de la reforma fiscal, la simplificación del sistema de homologación de títulos extranjeros, y se han firmado convenios para mejorar la gestión de la incapacidad temporal. Además, se han iniciado proyectos para el desarrollo de viviendas asequibles.
