Los hogares españoles han logrado, por primera vez, superar los niveles de renta mediana registrados en 2001, en un contexto influenciado por la creación de empleo. Sin embargo, la riqueza neta no ha alcanzado aún los niveles previos a la crisis financiera. Según la Encuesta Financiera de las Familias publicada por el Banco de España, la renta mediana en 2024 superó por primera vez el máximo de 2001. A diferencia de la renta, la riqueza neta no ha recuperado su altura anterior a la crisis, aunque ha mostrado crecimiento entre 2022 y 2024.
El análisis del Banco de España compara datos de 2022 y 2024, un periodo condicionado por diversos factores que afectaron la actividad económica, precios y condiciones financieras. En 2024 se consolidó un crecimiento robusto con desinflación gradual, pese a un entorno internacional desafiante. La renta anual media de los hogares aumentó a 46.300 euros en 2023, mientras que la renta mediana alcanzó 36.100 euros, con incrementos del 4,6% y 7,8%, respectivamente. Estos incrementos reflejan una recuperación de la tendencia de crecimiento detenida entre 2019 y 2021.
La renta mediana en 2023 superó por primera vez el nivel alcanzado en 2001, marcando un hito histórico en la evolución económica de los hogares españoles.
El informe destaca que el mayor aumento de renta se ha concentrado en los hogares con ingresos bajos e intermedios. Los hogares en el 20% inferior de la distribución de rentas experimentaron un aumento del 14,6% en la mediana. En contraste, la mediana de ingresos en los hogares más ricos disminuyó un 1,4% aunque su media continuó en ascenso. Por grupos de edad, los hogares más jóvenes y de mayor edad vieron incrementos notables; la mediana de renta creció un 6,2% entre los menores de 35 años y un 10,7% entre los mayores de 74 años.
En cuanto a la riqueza neta, la mediana aumentó un 6% hasta situarse en 160.800 euros, pero no se ha alcanzado el nivel anterior a la crisis financiera. Se observan incrementos significativos en los hogares con menores niveles de riqueza. La riqueza neta mediana en el cuartil inferior se incrementó un 44,5%, mientras que descender en la decila más alta un 3,7%.
El Banco de España señala una ligera contención de la desigualdad en la distribución de riqueza neta, siendo estable la concentración de la misma en el 1% y el 10% más adinerado. Sin embargo, el porcentaje de riqueza en manos del 10% más rico ha disminuido ligeramente respecto a 2022, aunque sigue siendo significativo.
Por otro lado, la deuda familiar a finales de 2024 representaba el 8,1% del valor total de sus activos. La deuda principal era para la adquisición de vivienda (64,6% del total). Aproximadamente el 54% de los hogares tenía algún tipo de deuda, con un importe mediano pendiente de 29.900 euros.
