El Gobierno de Estados Unidos ha abierto una investigación bajo la Sección 301 contra Alemania para evaluar si los pagos persistentes e insuficientes de este país a productos farmacéuticos innovadores constituyen un trato discriminatorio hacia el comercio estadounidense. Este proceso, llevado a cabo por la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), se inicia tras meses de diálogo con actores alemanes, buscando resolver la disputa existente. De igual manera, se ha instado a Alemania a mantener negociaciones constructivas para abordar este desequilibrio.
EEUU ha ejemplificado el acuerdo alcanzado con Reino Unido en abril como modelo para fijar precios de estos productos farmacéuticos
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, manifestó que el presidente Donald Trump insiste en que los pacientes estadounidenses no deberían cargar con una proporción desproporcionada de los costos de investigación y desarrollo farmacéutico a nivel mundial. Greer también destacó que Alemania está trabajando en una nueva legislación destinada a reducir su gasto en innovación farmacéutica, lo que considera un grave retroceso. Resaltó la importancia de que los socios internacionales asuman su parte de responsabilidad en la financiación de la investigación.
Robert F. Kennedy, secretario de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, exhortó a Alemania a asumir parte del costo de los tratamientos innovadores que utiliza, señalando que un reembolso equitativo impulsa la innovación médica y contribuye al desarrollo de futuras curas. Esta acción por parte de Estados Unidos se enmarca en una política más amplia iniciada hace más de un año, cuando el presidente Trump pidió a Greer tomar medidas para corregir los desequilibrios en el mercado farmacéutico, argumentando que los pacientes estadounidenses terminan por costear una parte desproporcionada de la investigación a nivel mundial.
