Las autoridades de Estados Unidos han anunciado la apertura de una investigación sobre las prácticas comerciales de Brasil para determinar si estas restricciones afectan injustamente las exportaciones estadounidenses. Esta iniciativa surge tras las amenazas del expresidente Donald Trump de imponer un arancel del 50% a los productos brasileños.
El representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, afirmó que, siguiendo las instrucciones de Trump, se iniciará una investigación bajo el artículo 301 de la Ley de Comercio de 1974. El objetivo es evaluar los «ataques» de Brasil a las empresas estadounidenses de redes sociales y otras prácticas que podrían perjudicar a compañías, trabajadores, agricultores e innovadores tecnológicos en Estados Unidos.
La investigación se centrará en seis áreas clave: comercio digital, aranceles preferenciales, aplicación de leyes anticorrupción, protección de la propiedad intelectual, compraventa de etanol y deforestación ilegal. Greer aseguró que las barreras arancelarias y no arancelarias de Brasil merecen una investigación exhaustiva y, potencialmente, una respuesta adecuada.
El informe de la USTR sugiere que Brasil podría estar socavando la competitividad de las empresas estadounidenses. Asimismo, acusa al país sudamericano de conceder aranceles preferenciales más bajos a otros socios comerciales, excluyendo a Estados Unidos, y de rechazar condiciones casi libres de aranceles para el etanol estadounidense.
Este movimiento se produce mientras el expresidente brasileño Jair Bolsonaro enfrenta un juicio por intento de golpe de Estado, en el cual la Fiscalía lo acusa de liderar una trama delictiva. Trump ha calificado el proceso como una «caza de brujas» y ha defendido su postura arancelaria, argumentando que «lo hacemos porque podemos hacerlo», sugiriendo la posibilidad de producción de empresas extranjeras dentro de Estados Unidos como alternativa a los aranceles.
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