España se está consolidando como uno de los principales destinos europeos para la inversión china en el sector automovilístico. Este fenómeno promete generar nuevas fuentes de ingresos multimillonarios, fortaleciendo la producción Made in Spain y convirtiendo al país en un centro industrial destacado en el contexto europeo.
Un ejemplo de esta tendencia es el reciente acuerdo entre Ford y Geely para la planta de Almussafes en Valencia. Ambos fabricantes establecerán una empresa conjunta que comenzará sus operaciones en 2027. Geely tendrá un 34% de participación tras invertir 221 millones de euros. La planta se enfocará en la producción de cinco modelos para el mercado europeo a partir de 2028, dos de los cuales serán eléctricos de origen asiático. El acuerdo con Geely no solo garantiza la continuidad de la planta, sino también la recuperación de su capacidad productiva y el fortalecimiento del empleo y los proveedores en la Comunidad Valenciana.
Además, el grupo SAIC Motor ha anunciado su llegada a España con la creación de una fábrica en Ferrol, Galicia, destinada a ser su primera en Europa continental. Este ambicioso proyecto, cuya primera fase requerirá una inversión de 200 millones de euros, espera emplear a más de 2.300 personas y alcanzar la producción de 120.000 vehículos anuales para finales de 2028.
España se está posicionando como un importante destino para la inversión automovilística china, impulsando la producción local y el desarrollo tecnológico
Leapmotor, en colaboración con Stellantis, ha acordado la transferencia de la planta de Villaverde en Madrid. A partir de 2028, tras concluir la producción actual del Citroën C4 y sus variantes, Leapmotor lanzará dos modelos del segmento D en esta planta. También se prevé que Leapmotor fabrique un nuevo SUV eléctrico de Opel en Figueruelas, Zaragoza, para lo cual destinará aproximadamente 200 millones de euros. Aunque la inversión en Villaverde aún no ha sido confirmada, se esperan cifras similares.
En Linares, Jaén, Santana Motors ha vuelto al escenario con una alianza entre los fabricantes chinos Anhui Coronet y Zhengzhou Nissan Automobile, estableciendo una joint venture. Además, Santana se asoció con BAIC Motors para comercializar sus vehículos en el mercado español bajo la marca andaluza, con una inversión proyectada de más de 80 millones de euros durante los próximos tres años.
Marcas históricas como Renault y el Grupo Volkswagen también están apostando por España para avanzar en la electrificación de su oferta. Renault, por un lado, ha asignado cinco modelos electrificados a sus plantas de Palencia y Valladolid. Volkswagen ha incluido a España en su estrategia de electrificación, produciendo modelos en Martorell y Landaben, con una inversión total estimada de 7.000 millones de euros que incluye la futura planta de baterías de PowerCo en Sagunto, Valencia.
La industria de baterías en España también está en auge. Entre los proyectos más destacados se encuentran la gigafactoría de baterías que CATL levantará en Zaragoza junto a Stellantis, las inversiones de Envision AESC en Cáceres y la llegada de Chery a la antigua planta de Nissan en Barcelona. Este crecimiento refleja el interés creciente en la producción de baterías por parte de empresas chinas como Gotion, Hygreen, Dynanonic y CNGR.
