La salud mental se erige como pilar fundamental del bienestar corporativo, según se destaca en el IV Estudio sobre Planes de Bienestar en la Empresa Española, elaborado por HUB BienStart. El informe muestra que el 81,5% de las empresas están activamente involucradas en este ámbito, un aumento significativo respecto al 62% registrado en la edición anterior.
Esta iniciativa, liderada por Mi Empresa es Saludable (MEES) y respaldada por firmas como Navantia, ING, Redexis, entre otras, se centra en la salud mental, que ha sido la prioridad para el 76,9% de las empresas durante el último año. Pese a este avance, el énfasis sigue siendo predominantemente individual. Actualmente, el 70% de las empresas realiza campañas de sensibilización y el 56,9% ofrece servicios de apoyo psicológico, dejando entrever que es necesario abordar también las causas organizativas del malestar.
El bienestar ha ganado presencia de forma generalizada, pero se requiere una estrategia más estructurada para integrar verdaderamente el bienestar en las prácticas laborales.
El estudio, que encuestó a 65 organizaciones y realizó entrevistas a directores de bienestar, reveló perfiles diversos de los sectores de consultoría, sanidad y tecnología, entre otros. De esta manera, el 93% de las organizaciones asegura promover iniciativas de bienestar, aunque solo el 46,2% cuenta con una estrategia global formalizada.
La participación en estos programas sigue siendo limitada. Solo el 44,6% de las empresas registra que entre el 25% y el 50% de sus empleados participan, y apenas el 18,5% supera el 75%. En términos de liderazgo, el 70% de las organizaciones ya forma a sus directivos en bienestar, sin embargo, apenas el 20% vincula estos objetivos a la compensación, lo cual refleja una distancia entre discurso y práctica efectiva.
En el ámbito tecnológico, el 83,1% de las empresas utiliza herramientas digitales, aunque solo el 7,7% emplea soluciones avanzadas basadas en inteligencia artificial. Esto limita la capacidad de estas organizaciones para anticipar riesgos y personalizar intervenciones.
El estudio sugiere que el bienestar está entrando en una nueva etapa donde el enfoque se desplaza del ámbito instrumental al diseño del trabajo. Factores como la carga laboral, la presión continua y la fragmentación de la atención emergen como determinantes claves que afectan la salud de los empleados. La salud cognitiva también se destaca, especialmente ante la irrupción de la inteligencia artificial, que plantea tanto oportunidades como riesgos.
Noemí Boza, socia directora de Más Cuota, señala que "el bienestar ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una variable estratégica". En esa línea, Marius Robles, CEO de Youngr, destaca la importancia creciente de la salud y el bienestar, los cuales están emergiendo como nuevos símbolos de estatus social.
