El presidente interino de la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Mark Uyeda, ha anunciado una nueva dirección en la regulación financiera de la agencia, tras lo que describe como años «excesivamente ambiciosos» durante la administración Biden. Durante un encuentro de inversores organizado por The Wall Street Journal, Uyeda destacó su visión sobre la regulación, comparando a la SEC con un portacontenedores supergrande. Según sus palabras, «Puede que tengamos que corregir el rumbo, pero hay que ser muy metódico y cuidadoso a la hora de cambiar de dirección».
Uyeda se refirió a los ambiciosos objetivos de su predecesor, Gary Gensler, quien abogaba por considerar los riesgos climáticos, reformar el proceso de compraventa de acciones y adoptar una política de ‘mano dura’ con respecto a los criptoactivos. A pesar de su mandato provisional, Uyeda tomó medidas significativas en enero al crear una nueva división especializada en criptoactivos dentro de la SEC, con el objetivo de desarrollar un «marco regulador completo y claro», alineándose con la visión de Donald Trump de convertir a Estados Unidos en la capital mundial de las criptomonedas.
El presidente interino también estableció recientemente un departamento para combatir el fraude cibernético y proteger a los inversores minoristas, conocido como la Unidad de Tecnologías Cibernéticas y Emergentes (CETU). Este nuevo equipo, que sustituye a la anterior Unidad Cibernética y de Criptoactivos, ampliará su enfoque para investigar no solo las estafas relacionadas con criptomonedas, sino también delitos que involucren inteligencia artificial o machine learning, así como actividades ilícitas en redes sociales y la darknet. Sin embargo, a pesar de la expansión de sus objetivos, la CETU estará compuesta por 30 personas, lo que representa una reducción de 20 miembros en comparación con su predecesora.
