El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha dado un paso significativo al alertar sobre una serie de medidas que relajan las restricciones hacia Venezuela. Entre estas, destaca una licencia general permitiendo a empresas de servicios petroleros operar en el país sudamericano, marcando un nuevo capítulo en las relaciones entre Washington y Caracas tras la captura de Nicolás Maduro y el nombramiento de Delcy Rodríguez como presidenta encargada.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro ha emitido licencias generales para posibilitar el suministro de determinados bienes y servicios en Venezuela. Además, se han autorizado ciertas transacciones necesarias para las operaciones portuarias y aeroportuarias, y actividades específicas relacionadas con el petróleo de origen venezolano.
Específicamente, estas disposiciones permiten a las empresas estadounidenses explorar, desarrollar y producir petróleo y gas natural en Venezuela bajo condiciones limitadas. Entre las operaciones autorizadas se incluyen el mapeo geológico, el análisis de yacimientos y otras tareas que favorecen el inicio de la explotación petrolera. Sin embargo, no todas las transacciones son permitidas dentro de este marco.
El documento resalta que no se autoriza ningún tipo de transacción que involucre a personas o entidades constituidas bajo la legislación de Rusia, Irán, Corea del Norte o Cuba
Asimismo, el documento mantiene las restricciones contra transacciones con personas o entidades venezolanas o estadounidenses bajo el control de empresas conjuntas con sedes en China, o con individuos que residan en el país asiático.
Con estas medidas, la administración estadounidense continúa su estrategia de flexibilizar el marco sancionador que había impuesto a Venezuela, con el fin de fomentar la reconstrucción de su infraestructura petrolera. Este proceso de ajuste se inició el 7 de enero, cuando el gobierno estadounidense comenzó a levantar restricciones para permitir la venta y transporte de crudo y otros productos petrolíferos venezolanos a mercados internacionales, tras la intervención militar que resultó en la captura de Maduro el 3 de enero.
