La reciente escalada de tensiones en Oriente Medio ha provocado una notable subida en los precios del petróleo y correcciones significativas en la renta variable europea. A pesar de que se considera que el riesgo de una crisis petrolera de gran magnitud es limitado, los expertos sugieren mantener un enfoque de inversión defensivo. Recomiendan privilegiar activos refugio como el oro y las divisas seguras, a la espera de obtener mayor claridad sobre el desarrollo del conflicto.
Impacto en la renta variable europea
El precio del barril de Brent, un referente en Europa, ha superado los 82 dólares al inicio de esta semana. Adam Hetts, director global de multiactivos en Janus Henderson, describe este aumento como «coherente», previendo que podría alcanzar los 90 dólares, recordando situaciones pasadas como la invasión rusa de Ucrania, cuando el crudo superó los 100 dólares durante periodos prolongados. Hetts indica que los precios actuales reflejan, por ahora, un conflicto limitado y de corta duración.
El precio del barril de Brent ha llegado a superar los 82 dólares
Paolo Zanghieri, economista sénior de Generali AM, menciona que la situación en el estrecho de Ormuz, a través del cual circula el 20% del crudo mundial, es clave para la contención de los precios. Aunque la marina iraní es considerada «demasiado débil» para un bloqueo total, las interrupciones parciales representan riesgos probables.
En Europa, la renta variable también ha sufrido los efectos del conflicto. El Ibex 35, índice de referencia en España, mostró una corrección cercana al 3%, cayendo por debajo de los 18.000 puntos. En este sentido, Adam Hetts destaca que la «incertidumbre frena el ánimo de los inversores». Entretanto, Mathieu Racheter de Julius Baer, sugiere que inclinarse hacia compañías con balances sólidos y flujos de caja resilientes puede ofrecer cierta protección.
El repunte de los activos refugio y el impacto en el euro
La firma Ebury anticipa que el dólar estadounidense debería beneficiarse de la aversión al riesgo, un fenómeno que también se espera en otras divisas refugio como el franco suizo. Contrariamente, el euro podría verse negativamente afectado por un aumento sostenido de los precios del petróleo, dada la naturaleza importadora neta de energía de Europa.
El oro ha ascendido a 5.400 dólares la onza, respaldado por su capacidad de «capear la incertidumbre a corto plazo», alimentando así la demanda de activos refugio. Carsten Menke de Julius Baer añade que un mayor potencial alcista del oro dependerá de si el conflicto se extiende y de su impacto tangible en la economía global, aunque por ahora considera «poco probable» una crisis petrolera significativa.
El impacto potencial sobre la política monetaria es también notable. La incertidumbre actual podría influir en los planes del Banco Central Europeo (BCE) para endurecer su política monetaria en caso de un repunte inflacionario. Sin embargo, Andrzej Szczepaniak de Nomura asegura que, aunque ha habido expectativas de subidas de tipos en los próximos años, «los movimientos recientes han sido lo suficientemente contenidos hasta ahora como para asegurar que el BCE no tome medidas reaccionarias a corto plazo».


