En un movimiento significativo para el sector financiero, la Asamblea Legislativa de El Salvador ha decidido derogar el artículo 10 de la Ley de Bancos de 1999. Esta acción busca eliminar las restricciones a la propiedad extranjera en las entidades bancarias del país, con el objetivo de atraer inversión internacional y fomentar la competencia en el sistema financiero salvadoreño.
Con 56 votos a favor, los parlamentarios han derogado la norma que exigía que el 51% de las acciones de los bancos estuviera en manos de accionistas específicos. Hasta ahora, estas acciones debían ser controladas por personas naturales salvadoreñas o centroamericanas, o por entidades centroamericanas. Esta restricción, según el decreto aprobado, representaba una barrera para la entrada de nuevos actores financieros y la adopción de tecnologías avanzadas en el país.
«Es necesario dar acceso a nuevos capitales e inversiones en el país a fin de generar una mayor competencia en la intermediación financiera»
La diputada Dania Hernández subrayó la importancia de esta derogación, afirmando que tras 27 años desde la aprobación de la Ley de Bancos, el artículo 10 se había convertido en un obstáculo para el desarrollo económico en el sector financiero. Según Hernández, la apertura a capitales extranjeros permitirá introducir nuevas tecnologías y oportunidades para los salvadoreños, fortaleciendo así la economía nacional.
