Ocho grandes compañías eléctricas europeas, entre ellas Iberdrola, han expresado su firme deseo de que los líderes del Consejo y de la Comisión Europea protejan el mercado de emisiones de la Unión Europea y refuercen la competitividad del continente. En una carta dirigida a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, las energéticas piden protección para el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión de la UE (ETS, por sus siglas en inglés), preservación del mercado interior de la electricidad, así como la aceleración de la descarbonización.
Las empresas advierten sobre los peligros de desmantelar mecanismos de mercado eficaces que sustentan la inversión y garantizan el suministro de energía asequible. Insisten en que actuar precipitadamente podría socavar los cimientos de la futura prosperidad de Europa. Las signatarias, incluyendo Statkraft, Fortum, Vattenfall, EDP, Orsted, EDF y Engie, enfatizan que Europa se encuentra en una encrucijada crítica: acelerar la transición energética o arriesgarse a perder avances significativos en la transformación energética e industrial.
Argumentan que los marcos regulatorios claros y previsibles son esenciales para desbloquear las inversiones que permitirán suministrar electricidad sin emisiones de fósiles y a gran escala. Subrayan que «Europa actualmente sufre una dependencia de los combustibles fósiles», lo que conlleva riesgos de volatilidad en precios e inestabilidad geopolítica.
Invertir en electricidad asequible, libre de combustibles fósiles y de producción nacional es el único camino de Europa para superar esto y lograr una competitividad duradera
La misiva también destaca los ingresos del ETS como una oportunidad para apoyar la transición de la industria sin presionar las finanzas públicas y exhorta a los líderes de la UE a facilitar la redistribución de estos ingresos. En esta línea, se insta a establecer rápidamente el Banco de Descarbonización Industrial dentro del marco del ‘Clean Industrial Deal’.
El grupo energético noruego Statkraft, a través de su presidenta Birgitte Ringstad Vartdal, advirtió que debilitar el sistema ETS podría aumentar la incertidumbre y frenar las inversiones necesarias en el sector eléctrico. Afirmó que el ETS ofrece «una señal de precio clara y creíble que orienta la inversión a largo plazo en energías renovables, flexibilidad y electrificación», siendo considerado la columna vertebral de la estrategia de cero emisiones netas de la UE.
