Cerca de 3.800 trabajadores del matadero que la multinacional cárnica brasileña JBS posee en Colorado, Estados Unidos, comenzaron este martes un paro. La acción es una protesta contra lo que los empleados consideran «prácticas laborales injustas», según ha denunciado el sindicato United Food and Commercial Workers Local 7.
El conflicto laboral y las acciones de JBS
La raíz del conflicto se encuentra en las amenazas de la empresa de retener tanto los pluses propuestos como el pago único de las pensiones si los trabajadores se declaraban en huelga. Además, según el sindicato, la compañía habría tomado represalias contra los trabajadores que defienden sus derechos y los de sus compañeros. La semana pasada, el sindicato había emitido un preaviso de siete días para la huelga en la planta de Greeley, indicando frustración por la falta de avances en las negociaciones para un nuevo convenio.
Las reivindicaciones se producen en un momento en el que la industria cárnica se enfrenta a una escasez de ganado
Esta escasez refleja el censo ganadero más bajo de Estados Unidos en décadas, un factor que ha provocado precios récord de la carne de res en los supermercados. En relación a este fenómeno, Tyson Foods, un competidor de JBS en Estados Unidos, ha cerrado un matadero en Nebraska y ha reducido la actividad en otra instalación en Texas.
