El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha anunciado una inversión adicional de 30 millones de euros en equipos de digitalización de anatomía patológica como parte del Plan INVEAT. Este proyecto busca modernizar el análisis de muestras de cáncer para mejorar tanto el diagnóstico como el tratamiento de pacientes oncológicos. Durante la clausura del evento conmemorativo por el 40 aniversario de la Ley General de Sanidad, Sánchez afirmó que esta inversión permitirá afinar los diagnósticos y optimizar el tratamiento oncológico de manera personalizada.
La inversión en tecnología sanitaria se justifica para mejorar el acceso y la precisión en el tratamiento, asegurando a cualquier paciente la mejor atención posible.
Sánchez destacó que, desde 2018, el Gobierno ha aumentado el gasto en sanidad en un 30%, transfiriendo 300.000 millones de euros más a las comunidades autónomas que en la administración de Mariano Rajoy. No obstante, cuestionó el destino de estos recursos y su insuficiencia para abordar la preocupación ciudadana por el estado de la sanidad.
Durante el acto conmemorativo, Sánchez recordó a Ernest Lluch, exministro y promotor de la ley, resaltando su convicción de que el progreso debe ser compartido. Subrayó que universalizar la sanidad no es una carga para el país, sino un fortalecimiento, reflejado en el aumento de la esperanza de vida en ocho años desde 1986. Apeló a conservar este logro colectivo, destacando que la sanidad no es solo un asunto de justicia sino de inteligencia comunitaria.
Asimismo, Sánchez mencionó varias iniciativas gubernamentales recientes, como el Plan Veo y las ayudas a la salud bucodental, entre otras, que reflejan el compromiso con una medicina más inclusiva y personalizada.
Por su parte, la ministra de Sanidad, Mónica García, defendió la necesidad de un sistema sanitario universal y resistente frente al lucro. Abogó por un enfoque preventivo de la salud, destacando la importancia de corregir desigualdades, incluidas las de género. García describió metafóricamente la sanidad pública como una paciente de cuarenta años, fuerte pero con aspectos a cuidar, alabando su crecimiento y capacidad de resistir desafíos, como los recortes del pasado y la pandemia de COVID-19.
El evento también contó con intervenciones emocionantes, como la de Rosa Lluch, hija del exministro, quien recordó el compromiso de su padre con el cambio social desde convicciones socialistas. Además, Daniel Gallego, paciente crónico renal, compartió su experiencia personal con el sistema de salud, enfatizando el incalculable valor de la vida más allá del coste de sus tratamientos médicos.
