La gran banca española, compuesta por entidades como Santander, BBVA, Caixabank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, ha efectuado significativos recortes tanto en su plantilla como en el número de oficinas durante el último año, con un total de 8.193 trabajadores y 791 oficinas cerradas. Estos cambios se producen en un contexto de creciente integración de la Inteligencia Artificial (IA) dentro del sector financiero.
El Banco Santander destaca por la reducción más notable, con 11.260 empleados menos, situando su plantilla global en 185.243 al cierre de marzo. La entidad, liderada por Ana Botín, ha disminuido también su red de oficinas a 6.589, un 15% menos que en el mismo periodo del año anterior. Este ajuste coincide con su apuesta por la IA, tras firmar un acuerdo con OpenAI para reforzar sus capacidades tecnológicas y buscar un retorno de 1.000 millones de euros en los próximos tres años, principalmente mediante la generación de nuevos ingresos y la reducción de costes de operación.
La transformación digital en la banca impulsa una reducción de servicios físicos y promueve la adopción de inteligencia artificial.
Por su parte, Sabadell y Bankinter han realizado ajustes menores en sus plantillas y oficinas. Mientras Sabadell redujo 144 empleados y cuenta con 1.150 oficinas, Bankinter disminuyó su personal en 26 y opera 445 oficinas en la actualidad.
Contrario a esta tendencia, BBVA incrementó su plantilla en 2.136 empleados, alcanzando un total de 126.877. No obstante, la entidad también implementó un plan de salidas voluntarias que afectó a 750 empleados, 230 de ellos en España. Onur Genç, consejero delegado de BBVA, aclaró que estas reestructuraciones no están relacionadas con la adopción de la IA, que todavía está en fases iniciales de implementación. La entidad ha cerrado 168 oficinas en el último año.
Caixabank es la excepción en el sector, habiendo incrementado tanto su plantilla como el número de oficinas. La entidad valenciana sumó 1.003 nuevos trabajadores y aumentó su red de oficinas en un 10%, totalizando 4.547 instalaciones, de las que 4.241 están en España. Este crecimiento forma parte de su estrategia para extender su presencia en el territorio nacional, especialmente en áreas menos pobladas.
Finalmente, Unicaja también ha aumentado su plantilla en 98 trabajadores, alcanzando los 7.379 al cierre del primer trimestre, aunque ha reducido el número de oficinas a 925, 20 menos que en el año anterior.
