Podemos Euskadi ha alcanzado un acuerdo con el PNV y el PSE-EE respecto al impuesto sobre estancias turísticas, que se tramita actualmente en las tres Juntas Generales de Euskadi. Este acuerdo permitirá que el territorio cuente con un gravamen más ambicioso y justo para compensar el impacto del turismo en la ciudadanía y adaptado a la realidad de cada municipio.
El acuerdo prevé la incorporación de las siete enmiendas que Podemos había registrado al proyecto de norma foral. Entre las novedades destaca la introducción de una tabla de tarifas más progresiva y la ampliación de las medidas para ámbitos con alta presión turística, como cruceros y viviendas de uso turístico. El coordinador general de Podemos Euskadi, Richar Vaquero, y otros portavoces del partido ofrecieron una rueda de prensa en San Sebastián para detallar los contenidos del acuerdo, describiéndolo como una excelente noticia.
La normativa ofrecerá a los ayuntamientos mayor flexibilidad, permitiendo adaptar el impuesto a su realidad turística y aplicar recargos o alivios administrativos según su intensidad turística.
La norma introduce el concepto de intensidad turística para ayudar a los municipios con mayores cargas turísticas o para reducir la burocracia en aquellos con baja intensidad. También se han ampliado las exenciones a personas con discapacidad y sus acompañantes. Vaquero subrayó que el impuesto será más progresivo, flexible y útil, asegurando que la norma reconoce las diferentes realidades de los municipios.
Entre las medidas aprobadas se incluyen exenciones para personas con discapacidad y tarifas específicas para viviendas turísticas y cruceros, debido a su presión en el territorio. Las tarifas variarán según el tipo de establecimiento, desde hoteles de cinco estrellas hasta albergues y viviendas para uso turístico. Además, se ha ampliado de cinco a seis el número de días sujetos al impuesto para reflejar mejor la realidad turística actual.
Podemos Euskadi explicó que el concepto de intensidad turística permitirá diseñar políticas más ajustadas a cada municipio. También se ampliaron los casos en los que los ayuntamientos pueden aplicar bonificaciones o recargos basados en el nivel de intensidad turística. Por ejemplo, bonificaciones de hasta el 100% del impuesto en municipios con bajas plazas alojativas o intensidades turísticas diminutas y recargos de hasta el 50% en aquellos con alta ocupación.
Se ha establecido que la norma foral se evaluará y revisará cada dos años. La conversación con la Mesa de Turismo de Euskadi permitirá ajustes en función de su impacto. La normativa será votada en las Juntas Generales de Gipuzkoa este miércoles y, posteriormente, en Araba a finales de mes. En Bizkaia, el calendario de aprobación aún no está definido.
