El cuarto teniente de alcalde de Barcelona y responsable del área de Turismo, Jordi Valls, ha instado al Puerto de Barcelona a acelerar su transformación hacia un modelo de puerto base en lugar de uno de escala. Valls expresó esta postura durante unas declaraciones a Europa Press, destacando que el objetivo del consistorio, reafirmado recientemente por el alcalde Jaume Collboni, es eliminar por completo los cruceros que solo hacen escala en la ciudad.
Según Valls, los cruceros en tránsito generan poco beneficio económico para la capital catalana, mientras que contribuyen significativamente a la masificación de áreas como el distrito de Ciutat Vella. El teniente de alcalde subrayó que el Puerto ya cuenta con una mayoría de cruceristas que inician su viaje en Barcelona, y exhortó a continuar con el acuerdo previo que implica reducir de siete a cinco las terminales de cruceros.
Barcelona busca eliminar los cruceros de escala, apostando por un modelo que reduzca la masificación y mejore el aporte económico a la ciudad.
En su faceta de responsable de Economía y Vivienda, Valls destacó que se utilizarán herramientas legales y fiscales para lograr este objetivo, enfatizando que velan por el interés general de los barceloneses. Entre las medidas propuestas, se contempla la posibilidad de aumentar la tasa turística para quienes lleguen en cruceros de escala, elevándola a 8 euros en 2027, con el propósito de desincentivar este tipo de turismo.
