La Dirección de Renault España y los sindicatos UGT, CCOO y SCP han alcanzado un principio de acuerdo en torno a costes salariales, flexibilidad, empleo y aspectos sociales. Este entendimiento podría ser clave para la "historia de la electrificación" en España y facilitaría la adjudicación de cinco nuevos modelos a las fábricas del grupo en el país. El pacto garantiza las condiciones necesarias para el futuro de la planta de Valladolid y proponer un "cambio de paradigma" en la de Palencia con la asignación de la nueva plataforma eléctrica RGEV Medium 2.0, presentada en el plan estratégico futuREady en marzo.
Este acuerdo no solo impulsa la transformación industrial en las plantas españolas, sino que también consolida su papel clave en la nueva era de movilidad sostenible
La directora de Recursos Humanos de Renault Group España, Reyes Torres, destacó que se trata de un "momento histórico" para la compañía, con más de 75 años de presencia y 19 millones de vehículos producidos en España. Según Torres, el grupo reafirma su confianza en las capacidades de los equipos en Valladolid y Palencia, adjudicándoles la plataforma eléctrica más avanzada e innovadora, además de asignar cinco nuevos modelos en el país.
Con este acuerdo, se garantiza el futuro de los más de 6.000 empleos directos de Renault Group en España y muchos otros indirectos, fortaleciendo el papel de las plantas en la transición hacia la movilidad eléctrica.
Para atender a las demandas sindicales y mejorar la propuesta presentada el 7 de mayo, la empresa ha introducido mejoras en condiciones salariales y flexibilidad, incluyendo la limitación de sábados trabajados. También se ha acordado desarrollar un protocolo sobre temperaturas y otras condiciones laborales. El preacuerdo requiere ser ratificado por las asambleas de las diferentes organizaciones sindicales en los próximos días, antes de proceder a la firma formal.
Finalmente, la Dirección de Renault España se ha mostrado dispuesta a consolidar el acuerdo con un convenio que refuerce el posicionamiento de las plantas españolas como referentes en eficiencia, calidad y capacidad tecnológica, adaptándose a los estándares actuales de la industria automovilística y los retos de la transición hacia la electrificación.
