La Seguridad Social española ha registrado un saldo positivo de 4.046 millones de euros durante los cuatro primeros meses del año, cifra que equivale al 0,2% del Producto Interno Bruto (PIB). En este periodo, los ingresos alcanzaron los 77.454 millones de euros, lo que supone un incremento del 7,3% respecto al año anterior. Por su parte, los gastos ascendieron a 73.408 millones de euros, con un aumento del 7,2%, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones publicados este viernes.
Entre enero y abril, el sistema obtuvo 62.401 millones de euros en cotizaciones, un 7,7% más con respecto al año anterior y un aumento del 52,8% en relación con 2019, último año no afectado por la pandemia. Los ingresos del Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que comenzó a operar en 2023, subieron un 25,9% interanual, alcanzando los 1.941 millones de euros.
La evolución de las cotizaciones de los ocupados fue clave para el aumento de ingresos hasta abril, con un crecimiento interanual del 7,9% que llegó a los 58.851 millones de euros
En comparación, las cotizaciones de los desempleados experimentaron un alza del 4,4%, situándose en 3.550 millones de euros. En términos de caja, la recaudación líquida del sistema sumó 76.113 millones de euros hasta abril, lo que representa un incremento del 7,9% en comparación con el ejercicio anterior. Los pagos, por su parte, aumentaron un 7,3%, alcanzando los 73.216 millones de euros.
