El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha subrayado la importancia de reducir la "densidad normativa" en las regulaciones del sector bancario a nivel europeo para facilitar las relaciones con supervisores y reguladores. Durante un evento organizado por PwC sobre la Unión Bancaria, Escrivá enfatizó que el enfoque no debe centrarse en disminuir los requerimientos de capital, sino en mejorar la planificación de las entidades y la previsibilidad de las acciones de los supervisores.
Escrivá criticó que los reglamentos europeos son muchas veces "genéricos" y "poco precisos", lo que genera discrecionalidad en su aplicación en niveles posteriores, dificultando su comprensión. Advirtió que esta falta de claridad puede llevar a normativas que no siempre se alinean con el espíritu original de la legislación. Además, durante su intervención, se abordaron las preocupaciones sobre el crédito privado en España, el cual ha representado un creciente papel en el mercado en los últimos años.
Escrivá destacó que el crédito privado alcanzó el 1,96% del PIB en 2025, lo que equivale a unos 33.100 millones de euros
En cuanto a la inteligencia artificial (IA), el gobernador afirmó que el Banco de España apoya desde hace tiempo su aplicación, destacando que ya cuentan con un equipo de 30 ingenieros especializados en este campo. Escrivá señaló que la IA podría ser especialmente útil en mejorar la atención al cliente y en el ámbito de la ciberseguridad. Además, advirtió sobre la necesidad de evaluar cuidadosamente los efectos colaterales de imponer límites a los estándares crediticios, ya que podrían impactar negativamente en el acceso a la vivienda de ciertos colectivos.
