En un contexto bélico internacional, con una inflación nuevamente creciente y con riesgos geopolíticos latentes, la economía española mantiene su sólida capacidad de crecimiento. Los grandes organismos internacionales prevén que España crecerá por encima del 2% en el presente ejercicio y el que viene. No obstante, existen algunos condicionantes internos que pueden limitar la capacidad de creación de riqueza en el contexto actual, como la inestabilidad política provocada por la corrupción, la consolidación fiscal, y la ausencia de apoyos parlamentarios y la deuda pública.
La entidad financiera Bank of America mejora sus previsiones de crecimiento para el Producto Interior Bruto (PIB) español hasta el 2,1% en 2026 y al 1,5% en 2027, aunque advertido de que la desaceleración económica del próximo año hará que el crecimiento de países como Grecia, Irlanda o Portugal sea más elevado que el de la economía española. Además, el banco estima que la inflación se situará este año en el 3% y en el 2,1% el próximo.
"Mejoramos relativamente menos nuestras previsiones para España frente al resto, aunque la economía española sigue siendo, con un margen significativo, la que más crece", explica el economista jefe de Bank of America para Europa, Rubén Segura-Cayuela, en un comunicado que recoge EP. Y todo ello, pese a la inflación.
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Inflación de salarios
Francesco Castelli, Head of Fixed Income en Banor Capital, considera que el escenario macroeconómico de la inflación ya lo conocemos, pero “el impacto real de la inflación lo veremos cuando haya muchas de subidas de salario por los incrementos del coste de la energía, en particular, los carburantes”. “Ese probablemente sea el escenario que obligará al Banco Central Europeo (BCE) a actuar”, destaca en conversación con Capital.
Castelli descuenta que la institución europea subirá los tipos en junio, como estima el consejo del mercado. “El mercado sufre mucho la inflación, pero los salarios no han ido en la misma línea”, resume. Respecto a la situación del resto de economías europeas, el directivo de Banor Capital cree que están sufriendo con más virulencia “el escenario de ralentización económica, con aumentos de gasto público en países como Alemania”. “Las empresas alemanas no están contentas con el respaldo del Gobierno germano”, apunta.
De vuelta a las previsiones macroeconómicas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) también pone en valor el sólido desempeño de la economía española a pesar del impacto de la guerra de Oriente Próximo e insiste en que el Gobierno debería esta situación para acometer una consolidación fiscal más rápida, empezando por la eliminación de las medidas de apoyo a la energía, el estudio de una mayor reforma de las pensiones y la armonización de los tipos del IVA, además de impulsar la oferta de viviendas mediante la reducción de la burocracia ante el deterioro de la asequibilidad de las casas.
"A pesar del impacto de la guerra, se prevé que el crecimiento se mantenga sólido en un 2,1% en 2026 gracias a la aún fuerte demanda interna", señala el FMI tras concluir la consulta de su directorio ejecutivo sobre el informe 'Artículo IV' de España, añadiendo que la expansión del PIB se moderará al 1,8% los dos años siguientes, a medida que se intensifiquen los desafíos demográficos.
El directorio ejecutivo del FMI advierte de que los riesgos para el crecimiento se sitúan principalmente a la baja, incluyendo, un prolongado conflicto en Oriente Próximo, otras tensiones geopolíticas y comerciales, así como la fragmentación política interna.
La Comisión Europea (CE), por su parte, ha empeorado sus previsiones económicas para la Unión Europea y la eurozona por el impacto del nuevo ‘shock energético’ derivado del conflicto en Oriente Próximo, que provocará una desaceleración del crecimiento y un repunte de la inflación durante 2026 y 2027.
En sus previsiones económicas de primavera, Bruselas estima ahora que el PIB de la eurozona crecerá un 0,9% en 2026 y un 1,2% en 2027, frente al 1,2% y el 1,4%, respectivamente, que proyectaba el pasado otoño. En el conjunto de la UE, la economía avanzará un 1,1% este año y un 1,4% el siguiente, tres y una décima menos que en las anteriores estimaciones, concretamente. Respecto a España, la CE estima ahora que el PIB crecerá un 2,4% este año.
Shock energético
"El conflicto en Oriente Próximo ha desencadenado un nuevo shock energético con un gran impacto sobre la economía europea y global", advierte el comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, quien alerta, además, de que este contexto "alimenta la inflación y sacude la confianza económica".
La plataforma global de gestión de activos del Grupo Generali, por su parte, estima que la inflación en Europa podría tardar hasta un año en volver a valores previos a la guerra en Oriente Próximo. En concreto, desde Generali Investments reconocen que los plazos dependen de "cómo evolucione el conflicto" y, en particular, de "cuándo se reabra por completo el estrecho de Ormuz", informa Ep.
En este sentido, según la hipótesis de referencia que maneja la gestora, el precio de la vida alcanzará su punto máximo en el segundo trimestre del presente ejercicio y volverá a niveles más normales en el plazo de un año, aproximadamente. Sin embargo, el economista sénior de Generali AM, Martin Wolburg, estima que, si el estrecho de Ormuz permanece cerrado durante más tiempo, las presiones sobre la oferta se intensificarían y amplificarían la pérdida de producción provocada por la guerra.
"Esperamos que el estrecho de Ormuz se reabra a su debido tiempo y que la actividad se recupere tras un bache en el segundo trimestre", pronostica Wolburg. Así, el economista tila de "decepcionante" el crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 0,1% intertrimestral en el primer trimestre para Europa, y calcula un alza anual del 0,8% en 2026 y del 1,1% en 2027.
Funcas: menos PIB y más inflación
El panel de Funcas ha rebajado al 2,2% su estimación de crecimiento de la economía española para este año y ha elevado cinco décimas su previsión de inflación media para 2026, hasta el 3,1%, y dos décimas la previsión para la inflación subyacente, hasta el 2,7%.
El panel señala que las perspectivas económicas siguen condicionadas por la incertidumbre en torno al conflicto en Oriente Medio, con la Unión Europea (UE) como "una de las zonas más expuestas al shock de precios". En este contexto, se ha producido un desplazamiento de la valoración del riesgo hacia la baja en comparación con el anterior Panel y, ahora, la gran mayoría de los panelistas otorga mayor probabilidad a que el resultado final sea menor que el esperado.
Así, espera una desaceleración de la economía española en 2026, con un crecimiento intertrimestral del 0,4% en los trimestres segundo, tercero y cuarto frente al 0,6% registrado en el primero. El resultado es una rebaja de la previsión de PIB para este año hasta el 2,2%.
La previsión para el crecimiento del PIB en 2027 se mantiene en el 2%. La desaceleración respecto a la estimación para 2026 procedería de los componentes de la demanda nacional, lo que llevaría a que esta redujera su aportación hasta 2,1 puntos porcentuales (una décima menos que en la anterior previsión), mientras que el sector exterior restaría una décima. Respecto al perfil trimestral, se esperan tasas de crecimiento en el entorno del 0,5%.
En cuanto a la previsión de inflación para el próximo año, el panel de Funcas sitúa la tasa general media en el 2,3% y en el 2,4% la subyacente, inferiores a las tasas estimadas para este ejercicio.
El impacto de la deuda
La deuda pública española se situó por encima de los 1,7 billones de euros nuevamente, y es una de las mayores señales de ‘alerta’ detectadas por el Banco de España. El organismo señala el conflicto en Oriente Próximo de Estados Unidos e Israel contra Irán como el principal riesgo para la estabilidad financiera, al tiempo que avisa de la vulnerabilidad que supone el elevado nivel de endeudamiento público, que excede el 100% del producto interior bruto (PIB) y no deja de crecer.
"Las tensiones geopolíticas globales se han intensificado de manera significativa, situándose el conflicto en Oriente Medio como el principal foco de riesgo. El estallido de la guerra en febrero ha provocado un aumento sustancial de la incertidumbre económica global, que ya se encontraba en niveles elevados", apunta el Banco de España en su informe de Estabilidad Financiera de primavera.
Respecto al nivel de deuda pública, Banco de España ha avisado de que la situación "se ve agravada por la persistencia de déficits públicos relativamente elevados" por la situación cíclica de la economía, las necesidades crecientes de gasto y la falta de concreción de medidas para cumplir con los compromisos fiscales europeos.
Castelli (Banor) considera, por su parte, que el coste del endeudamiento de España está en “niveles asumibles”, gracias al crecimiento y dinamismo de la economía española.
