Los ministros de Defensa de la OTAN se reúnen este jueves en Bruselas para planificar la próxima cumbre de la Alianza, que se celebrará los días 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. En este contexto, los aliados europeos están evaluando cómo afrontar la reducción de las capacidades militares asignadas por Estados Unidos en Europa, ante la decisión de Washington de redirigir parte de sus recursos al Indo-Pacífico. Este cambio afectará al Modelo de Fuerzas de la OTAN, aunque no al paraguas nuclear que continuará protegiendo a Europa.
El subsecretario de Defensa estadounidense, Elbridge Colby, ya había anticipado una visión de "OTAN 3.0", una versión de la Alianza que implicaría una menor dependencia europea de Estados Unidos y un reparto más equitativo de las responsabilidades en defensa. Este nuevo enfoque busca que los países europeos asuman una mayor responsabilidad en su defensa convencional, lo que ha iniciado un proceso de transición en el que participan naciones como España, Alemania y Países Bajos, entre otras.
Los aliados europeos comienzan a asumir una mayor responsabilidad en defensa ante la reorganización de tropas y recursos por parte de Estados Unidos
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, ha respaldado esta reasignación de tropas, considerándola una señal del éxito evolutivo de la organización. Según Rutte, es lógico que Europa, con su capacidad demográfica, asuma más carga defensiva en lugar de depender tanto de Estados Unidos para su defensa contra amenazas como Rusia. Washington seguirá comprometido con la OTAN, manteniendo su arsenal nuclear en Europa, aunque ajustará sus compromisos operativos.
Durante la reunión prevista en Bruselas, los 32 ministros de Defensa de la OTAN revisarán los objetivos de capacidades de los Estados miembro y la ejecución de los acuerdos alcanzados en La Haya el verano anterior, que contemplan un aumento del gasto en defensa hasta el 5% del PIB en 2035. Este incremento será debatido en el contexto del Grupo de Planificación Nuclear de la OTAN y en el Consejo del Atlántico Norte, en preparación para la cumbre en Turquía.
Además, habrá sesiones con el Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, copresidido por Alemania y Reino Unido, que discutirán cómo aumentar el apoyo militar y político a Kiev. Esta coalición internacional se había comprometido a movilizar 30.000 millones de euros para Ucrania antes de fin de año y había reunido 21.000 millones de euros para mediados de abril.
La dimisión del exministro de Defensa británico John Healey, debido a disputas sobre el gasto militar, añade presión al contexto actual. Healey renunció en medio de críticas hacia su gobierno por la falta de recursos destinados a la defensa de Reino Unido. Otros ministros europeos, como Guido Crosetto de Italia, han mostrado su solidaridad, evidenciando que los responsables de defensa en Europa enfrentan desafíos significativos al intentar cumplir con el aumento del gasto militar comprometido.
