El Consejo de Ministros ha aprobado la convocatoria de 2026 para el mecanismo de compensación de los costes indirectos de emisiones de CO2 destinado a la industria electrointensiva. Esta medida, propuesta por el Ministerio de Industria y Turismo, contará con hasta 600 millones de euros, al igual que en 2025, pero ampliará su alcance a nuevos sectores.
En una rueda de prensa, el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, resaltó que desde 2018 estas ayudas han crecido significativamente, pasando de seis millones de euros a su cuantía actual, con el objetivo de mantener la competitividad de los sectores y subsectores industriales del país. La medida se dirige a los sectores con un mayor riesgo de fuga de carbono, como el papel, la metalurgia, la química y el vidrio, a los que ahora se suman una veintena de nuevos sectores, incluidos la química orgánica básica, fertilizantes y cerámica, entre otros.
Este mecanismo busca reducir el impacto de los costes derivados de las emisiones de CO2 en el precio de la electricidad consumida por las industrias, favoreciendo su competitividad y evitando la deslocalización
Los sectores que se beneficien de estas ayudas deberán realizar una auditoría energética y promover iniciativas de eficiencia energética, o bien reducir la huella de carbono mediante el uso de energías renovables. Se les concede un plazo de tres años para implementar estas inversiones en descarbonización y mejora de la eficiencia energética.
Desde 2019, el gobierno ha destinado cerca de 2.000 millones de euros para apoyar directamente a la industria electrointensiva española mediante distintos instrumentos de ayuda. Esta política no solo busca realzar la competitividad de las industrias más intensivas en energía, sino también preservar el empleo industrial y frenar la deslocalización hacia países con menores exigencias ambientales.
