A partir del próximo sábado, la Comisión Europea aplicará las primeras obligaciones de transparencia incluidas en la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act). Estas medidas exigirán la identificación de los contenidos generados o alterados mediante inteligencia artificial, incluyendo los 'deepfakes', y obligarán a los 'chatbots' a notificar a los usuarios que están interactuando con una IA. Además, la Comisión asumirá la tarea de garantizar el cumplimiento de estas normativas.
Las herramientas capaces de crear imágenes, vídeos, audios o textos deberán incluir marcas distintivas para su reconocimiento. Cuando se empleen con fines profesionales, deberá indicarse claramente que han sido modificadas mediante dicha tecnología. Asimismo, los asistentes conversacionales tendrán que informar que el usuario está interactuando con una máquina y no con una persona.
La inteligencia artificial, aunque transformadora y beneficiosa, puede causar perjuicios si no se gestiona adecuadamente
La vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Soberanía Tecnológica, Seguridad y Democracia, Henna Virkkunen, destacó los riesgos que pueden presentar los modelos más avanzados de esta tecnología. Con estas medidas en vigor, Bruselas también supervisará los modelos de inteligencia artificial de propósito general, utilizados como base para diversas herramientas y servicios.
La Oficina Europea de IA podrá solicitar información a las compañías responsables, evaluar estos sistemas y aplicar medidas correctoras si se detectan incumplimientos. Este control se llevará a cabo conjuntamente con las autoridades nacionales, permitiendo a la Comisión centrarse en los proveedores y sistemas bajo su competencia, mientras que los Estados miembros vigilarán las herramientas en sus territorios. El Supervisor Europeo de Protección de Datos monitoreará las aplicaciones usadas por instituciones de la UE.
Para apoyar este sistema, se ha formado un panel científico de 60 expertos independientes y se han habilitado canales para reportar incumplimientos, incluyendo un mecanismo abierto a la ciudadanía y empresas, así como para desarrolladores que usen modelos de terceros.
La implementación de la AI Act será escalonada, con el siguiente cambio previsto para el 2 de diciembre de este año. En esa fecha, comenzarán a regir las prohibiciones del paquete 'AI Omnibus' que impedirán el uso de sistemas generadores de contenido sexual explícito sin consentimiento o material de abuso infantil. Asimismo, concluirá el periodo de adaptación para ciertos modelos de IA comercializados, que deberán ajustarse para identificar los contenidos generados mediante inteligencia artificial.
Las normas para la IA clasificada de alto riesgo entrarán en vigor el 2 de diciembre de 2027, afectando a sectores como la sanidad, educación y empleo. Finalmente, el 2 de agosto de 2028 se aplicarán las disposiciones para sistemas de inteligencia artificial presentes en productos regulados por otra legislación europea, como dispositivos médicos o vehículos.
