El incendio forestal que afectó a la Vall d'Uixó (Castellón) desde el pasado 25 de julio ha dejado consecuencias devastadoras en el sector agrario, con daños estimados entre 35 y 40 millones de euros, según una evaluación preliminar de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja). El fuego ha afectado a más de 2.000 hectáreas de explotaciones agrícolas y ganaderas, así como infraestructuras agrarias.
En cuanto a las pérdidas específicas, AVA-Asaja estima que el arbolado y la reposición de plantaciones, junto con la pérdida económica durante el tiempo necesario para restablecer la producción previa, suman 18 millones de euros. Los cultivos más perjudicados incluyen cítricos, olivos, almendros, algarrobos y aguacates. Además, se prevén daños de 10 millones de euros en la producción actual y futura. Por otro lado, las infraestructuras, como invernaderos y sistemas de riego, han sufrido pérdidas valoradas en nueve millones. La ganadería y la apicultura enfrentan perjuicios de tres millones de euros, además de problemas derivados del estrés animal y la pérdida de pastos.
El incendio también ha afectado a viviendas, vehículos y empleo en la región. En este contexto de ola de calor, los productores no han podido realizar tareas esenciales como riego o tratamientos fitosanitarios, lo que compromete el desarrollo óptimo de los cultivos.
La Asociación Valenciana de Agricultores reclama al gobierno más ayudas y una gestión forestal efectiva para prevenir futuros incendios
Exigencias de AVA-Asaja
La entidad agraria reconoce las medidas del Gobierno y la Generalitat, que incluyen un fondo de 67 millones establecido mediante el Decreto 114/2026, pero solicita que estas se complementen con ayudas estatales para el sector agrario afectado. Aunque consideran insuficientes las ayudas actuales, valoran el esfuerzo por respaldar la recuperación de la zona.
Por otro lado, AVA recuerda que los agricultores con seguro agrario contratado pueden acceder a indemnizaciones de Agroseguro en las próximas semanas. La asociación también insta a modificar políticas agroforestales, solicitando la eliminación de normativas que incrementen el material combustible, así como restricciones al acceso de ganado a los montes. Propone además implementar una gestión forestal activa, con reducción de vegetación mediante pastoreo y medios mecánicos.
Finalmente, AVA-Asaja pide a la Confederación Hidrográfica del Júcar, dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica, que realice labores de limpieza en los cauces, para evitar que se conviertan en focos de propagación del fuego. Cristóbal Aguado, presidente de la entidad, critica la pasividad de las autoridades ante la situación, recalcando el papel crucial de los barrancos, descuidados y llenos de maleza, en el agravamiento del desastre.
