La delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, ha denunciado la "falta de respeto institucional muy grave" protagonizada por encapuchados que decapitaron un muñeco simulando al Rey Felipe VI durante una manifestación de Ernai en San Sebastián. Garmendia realizó estas declaraciones en la capital guipuzcoana, donde asistió a un homenaje a las víctimas del franquismo, y respondió a las preguntas de los periodistas sobre el incidente.
La delegada expresó que, aunque se puede estar a favor o en contra del actual Estado de Derecho, actitudes intolerantes como las mencionadas son inaceptables. Confió en que la Ertzaintza pueda identificar a los responsables y tomar las medidas adecuadas. En su opinión, los actos del domingo reflejan la misma intolerancia y el espíritu antidemocrático que caracterizó el golpe de estado militar de 1936.
En los extremos se tocan la ultraderecha y la ultraizquierda: los radicales pseudo-abertzales actúan con la misma intolerancia, sin respeto por la diversidad de opiniones y opciones políticas
Garmendia subrayó que España es una democracia, lo cual ya era durante la República, y recordó que ya no se desea la presencia de más militares o pseudo-militares que amenacen la estabilidad, la democracia y el Estado de Derecho acordado por todos.
