Alice Weidel, líder del partido ultraderechista alemán Alternativa para Alemania (AfD), ha anunciado su intención de poner fin al Acuerdo de Schengen si llega a formar gobierno. Weidel ha justificado su propuesta señalando la necesidad de evitar situaciones como la entrada masiva de migrantes en Ceuta, que tuvo lugar a mediados de agosto. En una entrevista concedida a la televisión pública alemana ZDF, Weidel afirmó: "Lo vamos a cerrar. Nos vamos a retirar de Schengen para que la gente como la de Ceuta no pueda venir aquí".
La líder de AfD ha criticado con dureza al gobierno conservador de Alemania, encabezado por el canciller Friedrich Merz, al que acusa de no controlar adecuadamente las fronteras del país. Según Weidel, "hay fronteras abiertas; cualquiera puede entrar", y añadió que "las mujeres tienen miedo de salir a las calles" debido a "ataques con cuchillo por todas partes". Además, prometió que devolverá a todos los sirios, estimados en 1,3 millones, a su país de origen.
Weidel ha sido contundente en sus críticas al gobierno actual, acusando a sus miembros de ser incompetentes o de actuar de manera deliberada contra los intereses del país
A lo largo de la entrevista, Weidel solicitó que se deje de otorgar la ciudadanía a personas que, a su juicio, deberían abandonar Alemania, cargando contra los actuales políticos y calificándolos de "idiotas". "No quiero que me sigan mintiendo esos idiotas que se sientan ahí y prometen una cosa y luego hacen justo lo contrario", concluyó. Además, se refirió al vicecanciller y ministro de Finanzas, Lars Klingbeil, y al canciller Merz como "incompetentes".
En cuanto a la economía, Weidel expresó su intención de abolir el euro si obtuviera una mayoría en las elecciones federales de 2029. Calificó la moneda como "inestable" y "blanda", y mencionó que "hay un empobrecimiento generalizado de los segmentos trabajadores de la población". Según la líder de AfD, Alemania estaba "significativamente mejor" antes de la introducción del euro debido a una redistribución de la riqueza que considera desmesurada.
