Revista Capital

casi un millar de compañías de ámbitos tan variados como el transporte, turismo, agroalimentación, energías renovables, y gestión de aguas y servicios urbanos han ‘aterrizado’ al otro lado del Estrecho. “Pocos españoles saben que la principal exportación de Marruecos nos son tomates, que nunca lo fueron, sino productos del sector automovilístico y electrónico integrados en redes industriales europeas con importante participación española”, resalta Gonzalo Escribano, director del Programa Energía y Cambio Climático del Real Instituto Elcano (RIE). Dicho de otra manera, ha pasado de ser competidor en sectores de bajo valor añadido a socio integrado en la cadena de valor. Si nos centramos en las cifras, es el primer destino tanto de las exportaciones como de la inversión española en el mundo árabe; el segundo socio comercial, con 9.890 millones de euros en exportaciones e importaciones en 2014; y el tercer proveedor. “Estos intercambios no se encuentran dominados por los hidrocarburos lo que pone de manifiesto la profundidad e intensidad de los lazos económicos entre ambos países”, añade el director general de Casa Árabe. Los picos de conflictividad (Perejil, Ceuta, Melilla…) han quedado atrás, haciendo que las relaciones sean ahora más extensas, profundas e interdependientes. “Están en un momento muy bueno”, resalta Alejandro del Valle, catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la Universidad de Cádiz. Muchos son los factores que han confluido para que se viva una especie de ‘luna de miel’. “La causa principal está en la decisión del gobierno de Rodríguez Zapatero de apoyar a Marruecos en el proyecto de regularización del Sáhara. Y Mariano Rajoy ha seguido en la misma línea”, subraya el catedrático de la Universidad de Cádiz. Eso se ha traducido en una mejora de la cooperación policial antiterrorista, una colaboración migratoria positiva, y una mayor estabilidad política, entre otros aspectos. En…
No lo vemos como un objetivo pero evidentemente, en el caso de producirse, sería la expresión de una magnífica acogida por los mercados”, afirma Antoni Brunet, su director de Asuntos Corporativos. En el Ibex 35 están aquellas firmas que tienen una capitalización por encima de los 3.500 millones de euros. Y dos son los pilares en los que pone sus ojos el Comité técnico de asesores para abrir sus puertas: capitalización y volumen de negociación. “Es un potencial valor por volumen y tamaño. Tiene dimensión para estar”, señala Javier Barrio, analista de BPI. “Más que otras más pequeñas que ya están”, indica Ignacio Cantos, director de Inversiones de ATL Capital. Repasemos sus cifras: en 2014 los ingresos fueron de 436 millones y el ebitda se situó en 178 millones. Ya en el primer semestre de este año su beneficio bruto de explotación creció hasta los 115 millones de euros (91 millones en idéntico periodo de 2014). Por áreas, la de infraestructuras de difusión generó el 42% (119 millones), la referente a telefonía móvil un 44% (126 millones), y los servicios de red un 14% (40 millones). “Para finales de año hemos revisado al alza el ebitda, hasta los 235 millones, frente a los 220 millones estimados inicialmente”, concreta Antoni Brunet. El beneficio neto podría rondar los 40 millones. ¿Y qué hay que esperar para 2016? “Que las ventas se incrementen un 14,5%, hasta los 694,9 millones, el ebitda un 20,5%, hasta los 272,2 millones, y el beneficio neto un 50%, hasta alcanzar los 59,7 millones”, apunta Victoria Torre, responsable de desarrollo de Contenidos, Productos y Servicios de Self Bank. La buena marcha bursátil desde su estreno al precio de 14 euros por acción ha sido todo un trampolín para intentar dar el salto al selectivo. “La salida al parqué le…
Desde que nacemos siempre estamos negociando: lloramos por un biberón o pataleamos por una bicicleta. Ya adultos, si decidimos montar un negocio, el abanico que se abre en este campo es de lo más variopinto: proveedores que quieren cambiar precios, trabajadores que pretenden mejorar su salario, o hasta la mismísima Hacienda cuando manda a sus inspectores al no estar de acuerdo con el pago de los impuestos, por ejemplo. “La razón para negociar suele ser resolver una confrontación de intereses contrapuestos”, señala Cristina Álvarez, directora Comercial y de Marketing y Comunicación de IDE-CESEM. Es decir, de lo que se trata es de abordar la gestión de un conflicto entre dos partes. “Se trata de un proceso de comunicación en el que no siempre hay que solucionar dicho enfrentamiento, sino que en muchas ocasiones bastará con reducirlo. Por eso, lo primero que hay que hacer es asegurar que esa visión de lo acaecido es correcta o no”, apunta Antonio Pastor, jefe de Estudios de CEF y UDIMA. Un malentendido, una factura incorrecta, o una entrega retrasada, no son motivos de peso para hacer encender la mecha. ¿Pasos previos? “La base de una buena negociación está en la preparación. Pero es lo que la gente menos hace”, se lamenta Antonio Pastor. ¿Por qué? Porque genera ansiedad y se piensa que es una pérdida de tiempo. ¿Y cuánto hay que dedicarle? Dependera de la importancia que tenga para la persona. Lanzarse a tumba abierta es toda una temeridad. Por eso, es pertinente llevar a cabo una planificación más concreta que dependerá de diferentes factores: si es persona a persona, si se trata de grupos... También habrá que ensayar y hacer simulaciones, y definir cuál será el estilo de comunicación con la otra parte (cordial, persuasivo...). “Ni la agresividad ni la pasividad están aceptadas”,…
alcanzar la cifra del 1,9%. Esta es la principal conclusión del ‘Estudio General de Compensación Total’ de Mercer. “Desligar la revisión salarial de la inflación durante los últimos años ha hecho que el coste salarial de las empresas haya bajado significativamente a la par que ha aumentado la capacidad adquisitiva. Eso quiere decir competitividad”, resalta Rafael Barrillero, socio de Mercer. Si echamos la vista atrás, la capacidad adquisitiva (que es la diferencia entre el incremento salarial real y el IPC), ha pasado de ser el 0,1% en 2011, el -0,7% en 2012, el 1,6% al año siguiente, el 2,1% en 2014, y será del 2,4% este año. “Un dato interesante si tenemos en cuenta que somos uno de los países que menos hemos incrementado los salarios en Europa y que los mismos están por debajo que hace cinco años”, advierte Barrillero. Y añade: “Hemos detectado una reducción de salarios producida en parte por la rotación y promoción interna en los puestos, unido a los incrementos moderados y congelaciones salariales de los últimos años. Esto ha permitido una contratación en condiciones más favorables para las empresas”. Con todo, el incremento salarial en 2015 en España será de los más bajos del continente, a la par que los habidos en países como Grecia (1,7%) y Suiza (1,8%). En lo más alto del podio están Alemania (2,9%), Reino Unido (2,8%), y Holanda, Italia y Suecia (2,5%). Respecto al próximo año, España seguirá en la zona baja respecto al resto de países europeos, a niveles de Portugal y Suiza, y solo por encima de Grecia. En concreto, y según categorías, los incrementos previstos para directores generales serán del 1,9%, directores de área 2%, mandos intermedios 2,1%, técnicos y titulados 2%, fuerza de ventas 2%, y otros empleados 1,9%. Otros datos relevantes del estudio son…
“cambalaches” que se produjeron después de las elecciones autonómicas y municipales: “Llevaron a alcaldías y gobiernos regionales a personajes que ni en sueños hubieran imaginado tal honor (Colau en Barcelona, Kichi en Cádiz…)”, lamenta. Aunque admite que valieron al PSOE para recuperar algunas comunidades y muchos ayuntamientos sin haber ganado en las urnas, afirma que también “sirvieron a la Comisión Ejecutiva del PSOE para disimular la pérdida de 700.000 votos respecto a los resultados –en verdad lamentables- del año 2010”. Para romper con esta dinámica, el que fuera primer presidente de la Comunidad de Madrid (1983-1995) estima que habría que diferenciarse claramente de Podemos. “El PP no deja de asegurar por tierra, mar y aire que votar al PSOE es lo mismo que votar a Podemos”, dice. “Los portavoces del PSOE protestan que quieren asustar al electorado, pero no hacen nada para desmentirlo. ¿Y qué pueden hacer? Pues muy sencillo: que Pedro Sánchez salga ante los medios y diga solemnemente No gobernaré si el PSOE no es el partido más votado”, añade. En su opinión, esta sentencia cambiaría totalmente el panorama. El eslogan del PP quedaría obsoleto y los votantes de Podemos que quieren empujar al PSOE a un gobierno de izquierdas tendrán que replantearse su voto: si no gana el PSOE y el PP queda por delante, no habría gobierno de izquierdas. “No hay que ser adivino para saber que más de dos millones de votantes que hoy piensan votar a Podemos no lo votarían mañana, después de esa hipotética declaración de Pedro Sánchez”, estima Leguina. Si es tan fácil, ¿por qué no hace eso Pedro Sánchez? “Pienso que no lo va a hacer porque da por perdida la partida contra el PP, su adversario, y prefiere apoyarse en su enemigo, que es Podemos”, asegura. Leguina estima que adversario…