El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado que la Reserva Federal (Fed) podría tener que esperar al término del conflicto con Irán para proceder con rebajas en los tipos de interés, una de sus principales aspiraciones desde la llegada de Kevin Warsh a la presidencia del banco central. En una entrevista publicada por la revista 'Fortune', Trump afirmó que "no se pueden analizar las cifras hasta que termine la guerra", reflejando su frustración ante la situación actual.
El deseo de Trump de reducir el costo del dinero busca impulsar la economía estadounidense, objetivo que ha generado tensiones con el anterior presidente de la Fed, Jerome Powell. Sin embargo, este propósito se enfrenta al actual clima de inflación creciente, derivado del cierre del estrecho de Ormuz y del impacto del conflicto en Oriente Próximo sobre los mercados energéticos.
La inflación en Estados Unidos alcanzó el 3,8% en abril, superando las cifras de marzo y febrero, según la Oficina de Estadísticas Laborales del Departamento de Trabajo.
Ante este escenario, Trump reconoce que existe la posibilidad de que la Fed no reduzca los tipos en su próxima reunión del 17 de junio, la primera bajo la dirección de Warsh. En abril, el Comité Federal de Mercado Abierto decidió mantener los tipos de interés en el rango del 3,50% al 3,75%, debido a la incertidumbre generada por el conflicto en Oriente Próximo.
Durante la última reunión, tres miembros de la Junta de Gobernadores expresaron su desacuerdo con los pronósticos del FOMC sobre una posible reducción de la tasa de referencia en futuras decisiones. Este nivel de desacuerdo dentro del órgano rector no se había visto desde octubre de 1992.
El mandato dual de la Reserva Federal, que aboga por la estabilidad de precios y el máximo empleo, coloca el control de la inflación como uno de los principales desafíos de Warsh en su nuevo rol como guardián del dólar.
