España ha incrementado su gasto en defensa un 50%, superando así por primera vez desde 1994 el 2% del Producto Interior Bruto (PIB), según un informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI). El desembolso asciende a 34.287 millones de euros, confirmó la OTAN a principios de año. La Alianza Atlántica había establecido en la cumbre de Gales de 2014 que los aliados deberían alcanzar un gasto del 2%, y actualmente insta a llegar al 3,5%. No obstante, el presidente español, Pedro Sánchez, insiste en que España puede cumplir con algo más del 2%, destacando la "flexibilidad" para alcanzar nuevas metas.
Este informe revela que el gasto militar global en 2025 se aproximó a los 2,89 billones de dólares, marcando un undécimo año consecutivo de subidas, impulsado principalmente por aumentos en Europa, Asia y Oceanía. Más de la mitad de este total corresponde a Estados Unidos, China y Rusia. A pesar de un incremento global del 2,9%, el informe señala una desaceleración respecto al 9,7% de 2024, principalmente debido a la reducción del gasto militar de Estados Unidos. Fuera del territorio estadounidense, el gasto total creció un 9,2% en 2025. Según el investigador Xiao Liang, frente a la continua incertidumbre global, es probable que esta tendencia continúe en 2026.
El incremento del gasto militar en 2025 refleja cómo los países están respondiendo a un contexto global de conflictos y tensiones geopolíticas.
El informe prevé que la caída del gasto militar estadounidense sea temporal. Aunque los fondos destinados en 2025 se redujeron en un 7,5% debido a la falta de nuevas ayudas financieras para Ucrania, la aprobación del Congreso para 2026 incluye un aumento significativo. Además, si prospera la última propuesta presupuestaria del entonces presidente Donald Trump, el gasto podría ascender a 1.500 millones de dólares en 2027.
Europa y el auge del gasto militar
Europa lidera el aumento global del gasto militar, con un notable incremento del 14% en 2025, situándose en 864.000 millones de dólares. Rusia y Ucrania son actores clave en este ascenso; Rusia aumentó su gasto en un 5,9%, mientras que Ucrania incrementó el suyo en un 20%, destinando el 40% de su PIB para este fin. Lorenzo Scarazzato, un investigador del SIPRI, advirtió que, si el conflicto en Ucrania continúa, es probable que el gasto continúe su escalada en 2026.
El conjunto de los países europeos de la OTAN destinó 559.000 millones de dólares a la defensa, el crecimiento más acelerado desde 1993. Alemania, con un gasto que supera el 2% de su PIB, encabeza esta tendencia con un aumento del 24% interanual.
En Asia y Oceanía, el gasto militar aumentó un 8,1% en 2025, destacando China, que continúa una racha de 31 años de incrementos en defensa, y Taiwán, que registró su mayor alza anual desde 1988. Japón también se unió con un aumento del 9,7% en su presupuesto militar. El investigador sénior del SIPRI, Diego Lopes da Silva, atribuye este auge a las persistentes tensiones regionales y a una creciente presión por parte de Estados Unidos.
En otras regiones como África, el gasto militar también siguió creciendo, alcanzando un aumento del 8,5% en 2025. Este panorama global de incrementos en inversión militar refleja una era de significativas tensiones y transformaciones geopolíticas.
